La cuarta jornada del juicio oral por el femicidio de Érika Antonella Álvarez estuvo marcada por los testimonios de dos hermanas de la víctima, quienes aportaron detalles sobre sus vínculos personales y el entorno que frecuentaba antes de su asesinato. Además, Felipe “El Militar” Sosa volvió a declarar para dar su versión sobre un video íntimo mencionado durante la audiencia. La jornada también tuvo momentos de tensión por denuncias de presuntas amenazas y el retiro de uno de los abogados defensores.
El debate se desarrolló el jueves 29 de octubre en el Centro Judicial Capital. Durante la audiencia, las declaraciones de la familia permitieron incorporar nuevos elementos sobre la vida de Érika, mientras que la intervención de uno de los principales imputados generó otro momento de discusión dentro del proceso.
Qué declararon las hermanas de Érika Álvarez
Durante la audiencia, Maira y Milena Álvarez declararon ante el tribunal y aportaron información sobre las relaciones que mantenía su hermana antes del crimen. Una de ellas recordó el último encuentro familiar que compartió con Érika y describió el impacto que tuvo su asesinato en sus seres queridos.
En sus testimonios también hicieron referencia al vínculo de la joven con Felipe Sosa y a los encuentros que mantenían en una vivienda de Yerba Buena. Según relató una de las hermanas, Érika concurría al domicilio del acusado para mantener encuentros sexuales a cambio de drogas. También mencionó que en ese ambiente se organizaban fiestas electrónicas.
La otra testigo aportó referencias sobre un hombre que, según le había contado su hermana, tenía un importante poder adquisitivo y presuntos vínculos con el narcotráfico. De acuerdo con su declaración, Érika recibía mensajes para concurrir a su vivienda, generalmente durante la madrugada.
Estos relatos fueron incorporados al debate como parte de la reconstrucción del entorno y los vínculos de la víctima. Las afirmaciones realizadas por las testigos deberán ser valoradas junto con el resto de las pruebas presentadas durante el juicio.
Sosa volvió a declarar por un video íntimo
Otro de los momentos destacados de la audiencia se produjo cuando las hermanas mencionaron la existencia de un video íntimo en el que, según sus testimonios, aparecían Érika, Sosa y una tercera mujer. A partir de lo que la joven les habría contado, señalaron que esa persona podría ser Justina Gordillo, también imputada en la causa.
Luego de escuchar esas referencias, Sosa solicitó nuevamente la palabra para cuestionar esa versión y desvincular a Gordillo de la filmación. El acusado sostuvo que el video había sido grabado en 2023, antes de conocer a su expareja, y aseguró que la mujer que aparecía en las imágenes era otra persona.
Incluso manifestó que estaba dispuesto a identificarla para que pudiera ser convocada a declarar si el tribunal lo consideraba necesario.
De esta manera, su intervención estuvo dirigida a aclarar su versión sobre la identidad de la tercera participante del video. Se trata de una explicación brindada por el propio imputado, que deberá ser considerada dentro del conjunto de elementos del proceso.
Denuncias de amenazas y tensión durante el juicio
La cuarta jornada también estuvo atravesada por un episodio de tensión protagonizado por Marcelo Cosiansi, abogado defensor de Sosa. El letrado manifestó ante el tribunal su preocupación por presuntas amenazas vinculadas con su representado y expresó temor por la seguridad de su entorno familiar. Luego de exponer la situación, solicitó retirarse de la audiencia y dejó abierta la posibilidad de no continuar con la defensa.
En paralelo, los abogados de Justina Gordillo informaron que habían presentado una denuncia ante el Ministerio Público Fiscal por presuntas intimidaciones contra la imputada y algunos integrantes de su familia.
Ante lo ocurrido, el presidente del tribunal, Gonzalo Ortega, advirtió que la situación podría haber provocado la suspensión del debate si no se hubiera garantizado la continuidad de la defensa de Sosa. Finalmente, el juicio siguió adelante con la intervención del codefensor Rubén Flores.
Hasta el momento, no se estableció públicamente quiénes estarían detrás de las amenazas denunciadas ni si los episodios señalados por ambas defensas tienen relación entre sí.
Cómo sigue el juicio por el crimen de Érika Álvarez
El debate oral comenzó el lunes 26 de octubre y busca determinar las responsabilidades penales por el asesinato de Érika Antonella Álvarez, de 25 años, ocurrido en enero de este año. La acusación principal apunta contra Felipe Sosa, mientras que Justina Gordillo y Jorge Orlando “Chicho” Díaz también están imputados por su presunta participación en maniobras vinculadas con el caso.
La investigación sostiene que Érika fue asesinada en una vivienda de Yerba Buena y que su cuerpo fue encontrado posteriormente en un basural de Manantial Sur. Durante el juicio, las partes buscan reconstruir las circunstancias del crimen y establecer el grado de responsabilidad de cada uno de los acusados.
El proceso continuará con la recepción de nuevos testimonios y la incorporación de pruebas. Una vez finalizadas las exposiciones, el tribunal deberá analizar los elementos presentados por la Fiscalía y las defensas antes de dictar una sentencia.


