Los resultados de la nueva evaluación internacional muestran una caída del rendimiento de los estudiantes argentinos respecto de 2022 y también frente a 2018. Además, el país quedó por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas.
Qué son las pruebas PISA
Las pruebas PISA son una evaluación internacional impulsada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que mide cómo los estudiantes de alrededor de 15 años utilizan sus conocimientos y habilidades para resolver situaciones vinculadas con la vida cotidiana.
En la edición 2025 participaron más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías. En Argentina fueron evaluados 11.093 alumnos de 412 escuelas, una muestra que representa a unos 609.100 estudiantes de esa edad.
En esta edición, Ciencias fue el área principal de evaluación, mientras que también se analizaron Matemática, Lectura y resolución de problemas computacionales.
Cómo le fue a Argentina en PISA 2025
Los resultados muestran un retroceso en las tres áreas principales respecto de la edición anterior.
Argentina obtuvo un promedio de 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática. En los tres casos, los resultados fueron inferiores a los registrados en 2022 y también quedaron por debajo de los obtenidos en 2018.
La caída respecto de 2022 fue de 13 puntos en Ciencias, 12 en Lectura y 11 en Matemática.
El retroceso no se produjo únicamente en Argentina. A nivel de la OCDE también se registró una caída importante, especialmente en Lectura y Matemática. Entre 2022 y 2025, el promedio de los países de la organización descendió unos 14 puntos en Lectura y nueve en Matemática, mientras que Ciencias se mantuvo relativamente estable.
Una parte importante de los estudiantes no alcanza el nivel básico
Uno de los datos centrales de la evaluación aparece al observar los niveles de desempeño.
En Argentina, solamente el 41% de los estudiantes alcanzó al menos el nivel 2 en Ciencias, considerado el umbral básico de competencia. En Matemática lo hizo el 24%, mientras que en Lectura alcanzó ese nivel el 40%.
Esto significa que la mayoría de los estudiantes evaluados quedó por debajo del nivel considerado básico en las tres áreas.
La distancia con el promedio de la OCDE también es marcada: el nivel 2 o superior fue alcanzado por el 74% de los estudiantes en Ciencias, el 65% en Matemática y el 69% en Lectura.
Además, la proporción de estudiantes argentinos con desempeños bajos aumentó respecto de 2018: siete puntos porcentuales en Matemática, siete en Lectura y seis en Ciencias.
Argentina quedó por debajo del promedio internacional
El desempeño argentino se ubicó por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas evaluadas.
La diferencia es particularmente significativa en Matemática y Ciencias, donde el promedio de los países de la organización fue de 463 y 482 puntos, respectivamente. En Lectura, el promedio de la OCDE fue de 461 puntos.
Argentina también presenta una proporción mucho menor de estudiantes que alcanzan los niveles más altos de desempeño. En Ciencias, apenas el 1% llegó a los niveles 5 o 6; en Lectura también fue alrededor del 1%, mientras que en Matemática prácticamente no hubo estudiantes ubicados en esos niveles.
Qué muestran estos resultados sobre la educación argentina
Los datos de PISA 2025 reflejan un escenario de dificultades en los aprendizajes básicos y una evolución negativa respecto de evaluaciones anteriores. La OCDE señala que los resultados argentinos fueron inferiores a los de 2022 en las tres materias y también a los de 2018.
El informe también muestra que las diferencias socioeconómicas continúan teniendo peso en el desempeño educativo. En Argentina, el nivel socioeconómico explicó alrededor del 12% de la variación en los resultados de Ciencias, una proporción similar al promedio de la OCDE.
Los resultados, sin embargo, no permiten medir por sí solos la calidad de cada escuela ni describir de manera específica la situación de una provincia como Tucumán. Se trata de una evaluación estandarizada sobre una muestra nacional de estudiantes de alrededor de 15 años.
La nueva edición de PISA vuelve a poner así en el centro de la discusión el nivel de los aprendizajes y la capacidad del sistema educativo para garantizar que los estudiantes alcancen conocimientos y habilidades fundamentales.


