El presidente Javier Milei puso en duda las afirmaciones sobre las dificultades de los argentinos para llegar a fin de mes y generó repercusiones tras cuestionar a quienes sostienen que sus ingresos se agotan antes de recibir el próximo cobro. Sus declaraciones se dieron durante un discurso en Neuquén, en medio del debate sobre el poder adquisitivo y el costo de vida.
El mandatario calificó como una “pelotudez del tamaño de una casa” la idea de que los argentinos no llegan a fin de mes y planteó: “Si se quedan sin plata verdaderamente al día 20, ¿me pueden decir cómo hacen para vivir 10 días sin comer y sin beber?”. También atribuyó esa afirmación al kirchnerismo y cuestionó su difusión en los medios.
Qué dijo Milei y en qué contexto
Las declaraciones se produjeron el lunes 19 de octubre, durante la apertura de la Argentina Oil & Gas Expo Patagonia 2026, en Neuquén. Ante empresarios y referentes del sector energético, el Presidente defendió el rumbo económico de su Gobierno y cuestionó las críticas sobre la situación que atraviesan los hogares.
La frase abrió una discusión sobre la diferencia entre quedarse sin dinero disponible antes de finalizar el mes y no contar con ingresos suficientes para cubrir todos los gastos habituales. Para dimensionar ese escenario, uno de los datos difundidos recientemente corresponde a un relevamiento nacional de la consultora Zentrix.
Una encuesta sobre cuánto duran los ingresos
Según el Monitor de Opinión Pública (MOP) de septiembre de 2026, elaborado por Zentrix, el 65,3% de las personas consultadas afirmó que sus ingresos se agotan, como máximo, el día 20 de cada mes. El estudio relevó a 1.438 personas de distintas jurisdicciones del país entre el 22 y el 30 de septiembre.
El informe también señaló que el 38,9% de los encuestados se queda sin recursos provenientes de sus ingresos habituales antes de completar la primera quincena. En el otro extremo, el 24,2% manifestó que llega a fin de mes sin posibilidades de ahorrar, mientras que el 9,8% afirmó que puede cubrir sus gastos y reservar una parte del dinero.
Se trata de una encuesta de opinión y sus resultados reflejan las respuestas de las personas que participaron. No es una estadística oficial sobre la totalidad de los hogares argentinos y, por sí sola, no permite determinar cuántas personas dejan de consumir alimentos ni cuáles son las estrategias que utilizan para afrontar los días restantes.
El endeudamiento para cubrir gastos básicos
Otro de los puntos del relevamiento está relacionado con el uso del crédito para afrontar los gastos cotidianos. El 56,2% de los consultados declaró haber tomado alguna deuda o crédito durante los seis meses previos a la encuesta.
Entre quienes se endeudaron, el 55,1% señaló que utilizó esos recursos para cubrir gastos de alimentación y salud, mientras que el 21,3% los destinó al pago de tarifas y servicios. En conjunto, el 76,4% de las personas endeudadas recurrió al financiamiento para afrontar necesidades esenciales.
Estos datos aportan otro elemento al debate: que una persona logre cubrir sus necesidades hasta el próximo cobro no significa necesariamente que sus ingresos hayan sido suficientes para afrontar todos sus compromisos sin recurrir a préstamos, tarjetas de crédito, ayuda de terceros o postergación de pagos.
Qué muestran los datos oficiales de pobreza
Como referencia adicional, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que la pobreza alcanzó al 32,3% de las personas durante el primer semestre de 2026 en los 31 aglomerados urbanos relevados. En ese mismo período, la indigencia llegó al 7,5%.
Este indicador mide una situación diferente de la que aborda la encuesta de Zentrix. El INDEC determina la pobreza y la indigencia a partir de los ingresos de los hogares y el costo de las canastas básicas; el relevamiento de la consultora, en cambio, indaga sobre cuánto duran los ingresos disponibles y cómo perciben los encuestados su situación económica.
Por eso, ambas mediciones no son directamente equivalentes, aunque permiten observar distintas dimensiones de la economía de los hogares. La discusión planteada por las declaraciones de Milei vuelve a poner el foco en la relación entre los ingresos, los gastos cotidianos y la capacidad de las familias para sostener su presupuesto durante todo el mes.


