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miércoles, junio 29, 2022
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En la UNT proponen pensar la comunicación desde la perspectiva de género

Reflexionar sobre el lenguaje, herramienta fundamental en toda sociedad, y sumarlo al debate en torno a la construcción de los géneros, representa hoy un desafío muy grande para los intelectuales comprometidos en la formación de los profesionales de la comunicación, en función de que permite desarrollar dispositivos de poder que pueden invisibilizar o visibilizar a las personas.

Atendiendo este supuesto, docentes de la UNT, específicamente de la Cátedra de Comunicación Radiofónica de la carrera de Comunicación Social, brindaron este martes un taller, a través del cual se propusieron explorar las herramientas para comunicar desde una perspectiva de género, con el propósito de derribar las barreras que el lenguaje puede generar en el camino a una sociedad más justa e inclusiva.

“Tenemos que aprender como contar noticias de la realidad cotidiana desde el respeto por la diversidad de la identidad de género”, expuso la Lic. Eva Fondevila, una de las disertantes de la jornada que se realizó en la Facultad de Filosofía y Letras (Av. Benjamín Araóz al 800) y que se dictó en conjunto con la Defensoría del Público de la Nación, la Agencia Anita y el colectivo de mujeres La Tucumaneza, en el marco de las XIª Jornadas Académicas de Radiodifusión.

“Como comunicadores muchas veces solemos utilizar expresiones inadecuadas que resultan discriminatorias para ciertos grupos. No sabemos cómo construir nuestra agenda enfocada desde los derechos de las comunidades LGTBIQ, que contemple las voces de las y los protagonistas de esta temática. Estamos trabajando en un mirada de la comunicación que permita a esas comunidades fortalecer sus derechos y generar el respeto a la diversidad”, explicó la docente en diálogo con Radio Prensa.

¿Qué es lo primero a poner a práctica?

Para responder esta pregunta, Fondevila señaló 4 ejes conceptuales a tener en cuenta:

-“Conocer e interiorizarse de que hablamos cuando hablamos de identidades LGTBIQ. Tenemos que interiorizarnos sobre sus prácticas, su autoindentificación ante la sociedad, etc”.

-“Ampliar la agenda, en el sentido de que cuando se quiera contar algo sobre este tema, se supere la difusión de los hechos morbosos y se dé lugar a la realidad más estructural del sector, a los derechos vulnerados, a las situaciones de vulnerabilidad que enfrentan, la estigmatización y la discriminación”.

-“Evitar reproducir imágenes o videos morbosos que no tienen otro propósito más que vender y que generan un daño importante a los colectivos LGTBIQ”.

-“Utilizar un lenguaje inclusivo que respete la manera en que esos colectivos quieren ser denominados y estar al tanto de los avances que se van dando en ese sentido”.

Ámbitos que generan resistencia

En este punto, Fondevila enumeró las 3 prácticas comunicativas que a su criterio son las que más generan resistencia a la diversidad. En primer lugar, la publicidad, un ámbito donde aún hoy cuesta trabajo deconstruir los estereotipos de género, supone uno de los desafíos más grandes para los colectivos LGTBIQ. Para el mundo de la publicidad la temática de género es aún territorio desconocido.

En cuanto a la construcción de noticias, a pesar del surgimiento de varios medios alternativos bastantes curtidos en la temática, las agendas de los medios hegemónicos todavía se resisten a incorporarla como un contenido cotidiano. “Hemos venido avanzando en los últimos años, logrando que los medios incorporen de a poco la agenda de los colectivos LGTBIQ y que se hagan eco de sus problemáticas. Este ámbito es muy importante para que la gente construya sus propias agendas y a partir de ellas definan su mirada de la realidad. Allí tenemos un desafío tremendo por delante”, remarcó.

El humor cargado de significados machistas es la tercera columna a derribar, reconoce Fondevila. “A través del humor hemos naturalizado que el varón heterosexual es lo aceptado y que este colectivo tiene la autoridad para reírse de los demás grupos. Ciertos chistes reproducen muchos clichés que resultan discriminatorios. Tenemos que dejar de alimentar este tipo de humor que fomenta el desprecio o la ridiculización del género femenino y de los colectivos LGTBIQ”, subrayó.

El lenguaje inclusivo como arma simbólica contra el machismo

Todes”, “nosotres”, “les” y “diputades”. El llamado “lenguaje inclusivo” empezó en ciertos núcleos, como el de la vicepresidenta del centro de estudiantes del Carlos Pellegrini (Buenos Aires), que habló así ante las cámaras de TN durante la recordada toma de esa institución para pedir por el Aborto Legal y Gratuito. A partir de allí, emplear “algunes”, por algunos o algunas; “diputades”, por diputadas o diputados; “les padres y madres”, por los padres y las madres; y “les estudiantes”, por las estudiantes y los estudiantes, es cada vez más recurrente entre los adolescentes, que pretenden de esta forma combatir el masculino genérico predominante en el español.

¿Pero es realmente necesario?  “El lenguaje es una construcción cultural que responden a determinados momentos en las relaciones de poder. Reemplazar la “o” por la “e” en algunos términos, lo que hace es intentar visibilizar a ciertos sectores, es una provocación a un lenguaje hegemónico”, responde la docente.

Lo cierto es que no se sabe hasta donde se profundizará esta cruzada contra la Real Academia Española. “Para que una modificación semejante sea incorporada al lenguaje, la sociedad debe apropiarse de ellas, lo que resulta en un desafío muy difícil”, reconoce. “No sabemos hacia dónde va porque los cambios no son inmediatos pero deja al descubierto que muchos jóvenes se sienten cómodos en esta provocación a las estructuras heredadas del lenguaje. Es una forma de desafiar a todas las estructuras sociales y buscar dar una pequeña batalla en el plano de lo simbólico al patriarcado dominante”, sentenció.

Fuente: Primera Fuente

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