En una jornada de reconocimiento impulsada por el Centro de Ingenieros de Tucumán, profesionales de distintas especialidades compartieron sus experiencias, reflexionaron sobre el crecimiento de la participación femenina en la profesión y alentaron a las jóvenes a animarse a seguir carreras vinculadas a la ingeniería.
La ingeniería fue durante décadas un ámbito asociado mayoritariamente a los hombres. Sin embargo, el paso del tiempo, la apertura de nuevos espacios y el crecimiento sostenido de la participación femenina transformaron una realidad que hoy luce muy distinta a la de generaciones anteriores.
En el marco del Día Internacional de la Mujer Ingeniera, el Centro de Ingenieros de Tucumán distinguió a Verónica Apud, Julieta Migliavacca, Adriana Palacios y Lourdes Dezalot, cuatro profesionales con destacadas trayectorias que dialogaron con Ventana del Norte sobre los desafíos que enfrentaron, la evolución de la profesión y las oportunidades que encuentran las nuevas generaciones.
De aulas con pocas mujeres a una realidad cada vez más diversa
Aunque pertenecen a distintas ramas de la ingeniería, las homenajeadas coincidieron en un punto: cuando iniciaron sus estudios universitarios la presencia femenina era considerablemente menor.
Verónica Apud, ingeniera química y docente universitaria, recordó que durante su formación las mujeres eran minoría y que más tarde le tocó desempeñarse en sectores industriales donde prácticamente no había referentes femeninas.
“Cuando trabajé en una citrícola éramos dos o tres mujeres nada más. En una fábrica de envases plásticos era la única mujer en planta”, relató.
Julieta Migliavacca, ingeniera industrial y docente de la Universidad Nacional de Tucumán, recordó que incluso durante sus años de estudiante todavía persistían prejuicios sobre el lugar de las mujeres dentro de la profesión.
“Entré a una facultad muy machista, donde éramos muy pocas mujeres”, señaló.
Sin embargo, destacó que la situación cambió significativamente y que hoy observa una presencia femenina cada vez más importante dentro de las carreras de ingeniería.
El desafío de abrirse camino y ocupar espacios de decisión
Las profesionales remarcaron que el crecimiento de la participación femenina no fue casual, sino el resultado de años de trabajo, esfuerzo y perseverancia.
Migliavacca destacó que actualmente muchas mujeres ocupan cargos de responsabilidad tanto en la industria como en distintos ámbitos de gestión.
“Son lugares que las mujeres hemos ido ganando y que tenemos que sostener y defender”, afirmó.
Por su parte, Lourdes Dezalot, ingeniera industrial y docente, reconoció que durante su formación fue la única mujer de su curso, una experiencia que presentó desafíos adicionales pero que terminó fortaleciendo su desarrollo profesional.
“Fue una linda experiencia, aunque sí sentí algunas trabas. Todo eso te fortalece y hoy me siento orgullosa del camino recorrido”, expresó.
La inteligencia artificial y una profesión en constante transformación
Otro de los temas que atravesó las entrevistas fue el avance de la inteligencia artificial y su impacto en el ejercicio profesional.
Lejos de verla como una amenaza, las ingenieras coincidieron en que representa una herramienta que puede potenciar el trabajo humano cuando se utiliza de manera adecuada.
Verónica Apud consideró que la ingeniería atraviesa una etapa de profundas transformaciones impulsadas por la digitalización y el análisis de datos.
“Lo apasionante de la ingeniería es que todo el tiempo uno está aprendiendo, adaptándose y modernizándose”, sostuvo.
En la misma línea, Lourdes Dezalot afirmó que la inteligencia artificial debe utilizarse como una aliada para optimizar procesos, sin reemplazar la capacidad de análisis y el criterio profesional.
“Hay que amigarse con la inteligencia artificial. Es una ayuda, pero no tenemos que dejar de lado el pensamiento crítico”, explicó.
Una profesión clave para el desarrollo del país
Las homenajeadas también coincidieron en destacar el rol estratégico que cumple la ingeniería en áreas fundamentales para el crecimiento económico y social.
Adriana Palacios, ingeniera civil y especialista en gestión ambiental, remarcó que la profesión tiene una fuerte función social y que resulta indispensable para impulsar el desarrollo de las comunidades.
“La ingeniería es uno de los grandes saberes que mueve un país y permite progresar”, aseguró.
Palacios recordó además una de las experiencias más importantes de su carrera profesional: la auditoría ambiental realizada en la Base Marambio, en la Antártida Argentina, una experiencia que definió como un momento clave para comprender el verdadero alcance de su trabajo.
Un mensaje para las jóvenes que sueñan con ser ingenieras
Al momento de dirigirse a quienes están terminando la escuela secundaria y evalúan estudiar ingeniería, las cuatro profesionales compartieron un mensaje común: confiar en las propias capacidades y no dejarse limitar por prejuicios.
“Que no tengan miedo, que luchen siempre por sus sueños”, resumió Julieta Migliavacca.
Lourdes Dezalot también alentó a las jóvenes a dar el paso y apostar por carreras vinculadas a la ciencia y la tecnología.
“Las mujeres están ocupando cada vez más espacios. No hay que pensar que esta es una carrera de hombres”, sostuvo.
Mujeres que inspiran a las nuevas generaciones
Las historias de Verónica Apud, Julieta Migliavacca, Adriana Palacios y Lourdes Dezalot reflejan la evolución de una profesión que se transformó profundamente en las últimas décadas.
Desde las aulas universitarias hasta los espacios de liderazgo, la presencia femenina continúa creciendo y aportando nuevas miradas a una disciplina clave para el desarrollo productivo, tecnológico y social.
En el Día Internacional de la Mujer Ingeniera, sus testimonios dejan un mensaje claro para las nuevas generaciones: el talento, la capacidad y la vocación no entienden de géneros, y la ingeniería sigue ofreciendo oportunidades para quienes se animan a construir el futuro.


