La mesa de los argentinos registró un cambio histórico. Por primera vez, el consumo de carne de pollo superó al de carne vacuna, impulsado por la diferencia de precios, el crecimiento de la producción avícola y la búsqueda de alternativas más accesibles para las familias. El fenómeno refleja una transformación en los hábitos alimenticios del país y marca un nuevo escenario para el mercado de las carnes.
Un cambio histórico en el consumo
Según datos difundidos por el sector avícola, el consumo de pollo alcanzó los 49,4 kilos por habitante al año, ubicándose por encima del consumo de carne vacuna y convirtiéndose en la proteína animal más elegida por los argentinos.
Se trata de un hecho inédito en un país históricamente identificado con la carne bovina, que durante décadas lideró ampliamente las preferencias de los consumidores.
Por qué el pollo ganó terreno
Especialistas atribuyen este cambio a una combinación de factores. La diferencia de precio respecto de la carne vacuna fue uno de los principales motivos, ya que muchas familias optaron por alternativas más económicas sin resignar el aporte de proteínas.
A esto se suman el crecimiento sostenido de la producción avícola, la amplia disponibilidad del producto y su versatilidad en la cocina, características que consolidaron al pollo como una opción cada vez más presente en la alimentación cotidiana.
Qué pasó con el consumo de carne vacuna
Mientras el pollo alcanzó un récord histórico, la carne vacuna continúa mostrando una tendencia descendente en el consumo interno, un comportamiento que se viene registrando desde hace varios años.
Al mismo tiempo, la carne porcina también incrementó su participación en la dieta de los argentinos, reflejando una diversificación en las preferencias de consumo y un cambio progresivo en la composición de la mesa familiar.
Un cambio que refleja una nueva realidad
Aunque la carne vacuna sigue siendo uno de los símbolos de la gastronomía argentina, el contexto económico y las nuevas costumbres alimenticias modificaron los hábitos de consumo de millones de personas.
El liderazgo alcanzado por el pollo no representa únicamente un cambio estadístico. También evidencia una nueva realidad en los hogares argentinos, donde el precio, la accesibilidad y las preferencias de los consumidores comenzaron a redefinir el mapa del consumo de carnes.


