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Camino del Perú: por qué el tránsito está colapsado y qué soluciones se analizan

El corredor soporta hasta 2.000 vehículos por hora en los momentos de mayor circulación. Desde Yerba Buena reconocen que las medidas actuales no alcanzan y plantean nuevas vías para distribuir el tránsito.

Un corredor que quedó chico para el crecimiento de la zona

El Camino del Perú, correspondiente a la ruta provincial 315, se convirtió en uno de los principales corredores de conexión del noroeste del área metropolitana de Tucumán. La traza es utilizada diariamente por vecinos de Yerba Buena, Cebil Redondo, San José, Tafí Viejo y otros sectores de la zona.

El crecimiento urbano y el aumento del parque automotor hicieron que una vía pensada para un volumen de circulación menor deba absorber actualmente una cantidad cada vez mayor de vehículos.

En los horarios de mayor movimiento, el Camino del Perú puede concentrar alrededor de 2.000 vehículos por hora, mientras que durante agosto el sector comprendido por el Camino del Perú y la avenida Perón registró más de 130.000 rodados, según datos del Centro Integral de Monitoreo de Yerba Buena.

A ese flujo se suman colectivos, camiones, motocicletas, peatones y el movimiento generado por establecimientos educativos, barrios y urbanizaciones ubicados a lo largo del corredor.

¿Por qué se producen las demoras?

El problema no se limita a la cantidad de vehículos. La ruta provincial 315 cumple al mismo tiempo funciones de conexión interurbana y circulación local, por lo que distintos tipos de tránsito confluyen sobre una misma traza.

La situación se vuelve especialmente complicada durante las horas pico, cuando coinciden los desplazamientos laborales y escolares con el transporte público, los vehículos particulares y el tránsito pesado.

Desde Yerba Buena también remarcan que el crecimiento de sectores como San José y Cebil Redondo incrementó la cantidad de personas que utilizan diariamente el corredor para trasladarse hacia la Ciudad Jardín, San Miguel de Tucumán y otras localidades.

Qué puede hacer actualmente Yerba Buena

Desde el municipio reconocieron que la situación excede las posibilidades de una intervención exclusivamente municipal.

Yerba Buena mantiene agentes de tránsito en distintos puntos del Camino del Perú desde las primeras horas de la mañana hasta la noche, con operativos destinados a ordenar la circulación y actuar en los cruces más conflictivos.

Además, se realizan tareas de iluminación, bacheo, señalización y mantenimiento, mientras que el municipio proyecta reparar y sumar semáforos con dispositivos inteligentes.

Sin embargo, existe un límite de competencia: el Camino del Perú forma parte de la ruta provincial 315, por lo que las obras que impliquen una transformación integral de la traza dependen de la Dirección Provincial de Vialidad.

Por ese motivo, desde Yerba Buena sostienen que la solución requiere coordinación entre distintos municipios, comunas y el Gobierno provincial.

Una posible conexión con Fanzolato

Una de las alternativas que se analiza es generar una conexión entre el Camino del Perú y la avenida Fanzolato, que permitiría distribuir parte del tránsito que actualmente se concentra sobre la ruta 315.

En los últimos días, vecinos comenzaron a utilizar de manera informal un antiguo callejón ubicado dentro de una finca de limones. El paso tiene unos 120 metros y permite conectar el Camino del Perú con la calle Los Cerezos, en San José, desde donde se puede continuar hacia Fanzolato y posteriormente hacia la avenida Perón.

El camino no está habilitado oficialmente. El propietario del terreno manifestó su voluntad de ceder parte de la superficie para concretar una conexión formal, aunque todavía deben completarse trámites, autorizaciones y obras de infraestructura.

Desde la zona estimaron que una eventual conexión con Fanzolato podría reducir entre un 20% y un 30% el caudal vehicular del Camino del Perú. Se trata, de todos modos, de una proyección y no de una reducción ya concretada.

Una solución que requiere nuevas vías

El debate de fondo apunta a generar nuevas alternativas de circulación para evitar que todo el tránsito continúe concentrándose sobre el Camino del Perú.

La conexión con Fanzolato aparece como una de las posibilidades de menor escala y más inmediatas, aunque todavía necesita resolver cuestiones administrativas y de infraestructura. A más largo plazo, también se plantearon proyectos de mayor alcance para ampliar las alternativas de movilidad en el noroeste del área metropolitana.

Mientras esas obras no se concreten, el municipio continuará con tareas de ordenamiento y mantenimiento sobre el corredor, pero reconoce que esas medidas no alcanzan para resolver el problema estructural.

El desafío, por lo tanto, ya no pasa solamente por ordenar el tránsito existente, sino por generar nuevas conexiones que permitan distribuir la circulación en una zona que continúa creciendo.

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