Alejandro “Droopy” García, músico jujeño con una fuerte historia vinculada a Tucumán, repasó en diálogo exclusivo con Ventana del Norte el recorrido de Cabarette Ska Dub, sus distintas etapas, los escenarios que marcaron a la banda y los proyectos que prepara para el futuro.
Más de dos décadas de música independiente, cambios de formación, discos, escenarios y una identidad construida a contramano de los caminos más habituales. Esa es parte de la historia de Cabarette Ska Dub, la banda jujeña que Alejandro “Droopy” García ayudó a formar en 2004 y que actualmente atraviesa una nueva etapa como trío.
En diálogo exclusivo con Ventana del Norte, el músico repasó los principales momentos de su trayectoria, recordó especialmente los años que vivió en Tucumán y adelantó detalles del próximo material de la banda.
Antes de Cabarette, una historia musical que también se construyó en Tucumán
Los primeros pasos de Droopy en la música se remontan a 1986, cuando integró Eddam, considerada la primera banda de hard rock de Jujuy. Un año después formó Ultimatum, proyecto con el que se acercó al reggae.
Pero una de las etapas más importantes de su formación llegó posteriormente, durante los años que vivió en Tucumán. Entre 1989 y 2001 formó parte de Fila India, Ave Nocturna y Mano e Mono, además de vincularse con numerosos músicos y bandas de la escena local.
Para García, aquella experiencia fue fundamental tanto en lo musical como en lo personal. La escena del rock tucumano de los años 90, recuerda, le permitió ampliar sus conocimientos y construir amistades que todavía conserva.
Fue también durante esos años cuando recibió el apodo que lo acompaña hasta la actualidad: Droopy.
“Mi nombre pasó a segundo plano, y es el regalo más hermoso que tengo de Tucumán”, recordó sobre aquel sobrenombre.

El nacimiento de Cabarette Ska Dub
A fines de 2001, García regresó a Jujuy. Después de algunos proyectos que tuvieron corta duración, en 2004 comenzó a ensayar junto a un baterista y un bajista lo que terminaría convirtiéndose en Cabarette Ska Dub.
Durante los primeros meses tocaron covers de reggae y funk, hasta que el descubrimiento de un disco en vivo de The Skatalites produjo un punto de inflexión. Poco después, ya tenían sus primeras canciones propias en ritmo de ska.
Desde el comienzo, la idea fue construir una propuesta que pudiera disfrutarse tanto arriba como abajo del escenario.
La banda rápidamente encontró un lugar propio dentro de la escena jujeña y su propuesta ayudó a impulsar un movimiento de grupos vinculados al ska y al reggae que continuó creciendo con los años.
Una banda que evolucionó sin dejar de buscar su propia identidad
Cabarette atravesó distintas etapas a lo largo de su recorrido. La primera, marcada por una propuesta más divertida y descontracturada, quedó registrada en Masa Masa Yarará.
Luego llegó una etapa experimental que dio lugar a Llegó la Felicidad y Todo Vuelve a Empezar. Más adelante, García asumió un mayor protagonismo en la composición y el canto, período del que surgió Toma Directa.
La pandemia también significó un momento de intensa composición. Durante esos años, además, García se incorporó a Ska Argentino, donde el vínculo con su referente, el Gallego Barbeito, terminó dando lugar a una nueva etapa de producción musical para Cabarette.
De esa experiencia surgió en 2024 el single En Mi Sangre.
Ese mismo año, por cuestiones personales, la banda redujo su actividad tras el fallecimiento de Gisela Romero, esposa de García, a quien el músico recordó como una fuente permanente de inspiración para continuar.
Actualmente, Cabarette atraviesa una etapa más estable, con una formación de tres integrantes que incluso rompe con los formatos tradicionales del género.
“Somos un trío”, resumió García al describir la actual identidad de la banda.
Los escenarios que quedaron en la memoria
A lo largo de estos años, Cabarette compartió escenario con artistas y bandas de distintas generaciones.
Entre las experiencias que García recuerda especialmente aparece el Festival de la Memoria de 2006, donde tocaron ante más de 2.000 personas junto a La Mancha de Rolando y Horacio Fontova.
También recuerda el Gira Norte Rock de 2007, donde coincidieron con Perro Ciego, Ratones Paranoicos y Los Piojos.
Tucumán volvió a aparecer en distintos momentos del recorrido, especialmente con las presentaciones en Tafí del Valle. El vínculo con músicos tucumanos también se mantuvo con el paso del tiempo y forma parte de una historia que García considera fundamental en su formación.
Otro escenario especial es el Huancar Rock, en Abra Pampa, a más de 3.000 metros de altura. Cabarette ya participó seis veces de ese festival y hasta compuso una canción dedicada al lugar.

Más de dos décadas sostenidas por la perseverancia
Para García, uno de los desafíos más importantes de mantener una banda durante tantos años fueron los constantes cambios de formación.
Cada modificación implica, según explicó, prácticamente volver a empezar. Sin embargo, la banda logró sostener una premisa que permanece desde sus comienzos: hacer música desde la diversión, la originalidad y la búsqueda de un sonido propio.
En ese camino también resultó importante el aprendizaje sobre el registro de canciones y los derechos de autor, una herramienta que permitió a la banda financiar distintas actividades y equipamiento.
La experiencia acumulada también reforzó una convicción que atraviesa toda la trayectoria de Cabarette: no necesariamente elegir el camino más sencillo es la mejor opción.
“La originalidad es más duradera. La perseverancia es fundamental para lograrlo”, sostuvo.
Un nuevo EP y proyectos que siguen en marcha
Cabarette Ska Dub actualmente trabaja en la preproducción de un nuevo EP que reunirá parte de las canciones compuestas desde 2020.
El título tentativo es Canciones en Escenarios Vacíos, en referencia al período de aislamiento durante la pandemia.
El material también incorporará nuevas búsquedas musicales. A partir de la experiencia de García en la Orquesta Municipal, la banda decidió experimentar con otros ritmos y trabajar una de sus canciones desde el caporal, un género de raíz andina.
Además, el grupo proyecta trabajar junto a Juan Luis Salvatierra en futuras presentaciones y formará parte de un próximo compilado del sello Argie Pop Records, previsto para los próximos meses.
Todo esto se suma al presente de una banda que, después de más de dos décadas, todavía busca experimentar y evitar fórmulas preestablecidas.
“Somos una familia cabarettera”
Al mirar todo el camino recorrido, García resume estos años como una combinación de perseverancia, originalidad y el deseo de hacer las cosas de una manera diferente.
La definición de Cabarette tampoco parece ajustarse completamente a una etiqueta musical.
“No somos una banda de Ska. Tocamos Ska, somos un trío. Todo está en nuestras canciones”, afirmó.
Más allá de los escenarios, los discos y las distintas formaciones, el músico destaca especialmente a quienes acompañaron a la banda desde sus primeros años y a quienes se fueron sumando posteriormente.
Para ellos, dejó un último mensaje que sintetiza el vínculo construido durante todo este tiempo: “Sepan que somos una familia cabarettera”.
Redes sociales y contacto
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•Correo electrónico: cabarette.jujuy@gmail.com


