Volvió a dar clases por los descuentos y se contagió coronavirus

En su escuela, la 23 de Mataderos, hay otros seis docentes contagiados. El maestro contó que no lo vacunaron aunque se anotó tres veces y describió su viaje en dos colectivos "llenos" que a su modo de ver provocan la propagación del virus. Su mensaje a Rodríguez Larreta.

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Gustavo Cañete decidió regresar al aula cuando vio que cobró 16 mil pesos menos

Paró todo lo que pudo. Y dejó de poder cuando miró su último recibo de sueldo: a Gustavo Cañete, 40 años, docente de segundo grado de la escuela 23 de Mataderos, le habían descontado 16 mil pesos, y tuvo que volver al aula. Con todo lo que eso implica: como vive en Parque Patricios, se tomó dos colectivos llenos cada día hasta que la semana pasada se empezó a sentir mal y dejó de ir a la escuela. Se contagió de coronavirus. “Me salió positivo el test el viernes y en la escuela hay otros seis maestros contagiados”, dijo con la voz congestionada y un fuerte dolor de cabeza que combate con paracetamol, a la espera de ir mejorando.

No está vacunado. Y no porque no haya querido hacerlo. “Me anoté tres veces para que me vacunaran y no fui convocado“, dijo a este diario. Y no piensa sólo en él: a su modo de ver, el peligro se da en el trasporte público y hay colegas que hacen viajes incluso más largos que el suyo porque viven en la provincia de Buenos Aires.

Si tuviera que decirle algo al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, le pediría “que tenga en cuenta que los docentes vamos a la escuela en transporte público y ponemos en peligro a toda la comunidad educativa”.

Como si el alcalde no lo supiera.

“Hay poca empatía con el trabajador docente, es todo mediático y electoral lo que hacen y confunden a los padres”, dijo a este diario.

Cañete se comunicó con sus alumnos y con las familias. Le encanta dar clases, pero dice que empezó a estudiar “de grande”, a los 25 años. “Hice el profesorado nivel primario y lo siento como vocación. Me encanta mi trabajo, aprendo mucho de los chicos”, dice. Sus compañeros dicen que es un excelente maestro, un caso típico de la década de Néstor y Cristina Kirchner, un muchacho de origen muy humilde que  vivió hasta hace poco en un barrio de emergencia. Que se recibió de maestro y es el orgullo de la familia por el ascenso social que se forjó.

Una de las cosas que más le gustan es leerles cuentos a sus alumnos.

Les mandó mensajes a los chicos y se comunicó con las familias. Dice que en general los padres son conscientes del peligro que hay, pero que tienen que dejar a los chicos para trabajar y que “la escuela termina siendo un depósito”.

En su escuela hay otros seis maestros contagiados, pero no está cerrada, según él “porque el protocolo está lleno de grises” que permiten que siga funcionando.

Mientras tanto, él está haciendo reposo. Lo llamaron del ministerio de Salud y lo único que puede hacer de momento es tomar paracetamol y esperar. 

Esperar que su cuadro mejore y no se agrave, que el covid le sea leve.

FUENTE: Pagina 12

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