Víctor Heredia es uno de los compositores e interprete más importante que tiene nuestro país. Ventana del Norte tuvo la oportunidad de conversar en exclusivo con este gran artista y  recordó a su gran amiga Mercedes Sosa, también nos contó cómo vivió el pasado 11 de octubre  que se celebró los 20 años de su obra “Taki Ongoy” y cómo vive esta pandemia que afecta a todo el mundo.

Hace poco escuché un recuerdo que usted tuvo sobre nuestra querida Mercedes Sosa, acerca de lo que representaba escuchar el teléfono fijo por el cual ella se comunicaba. 

No hice nada más que contar la verdad, de un sentimiento que me asalta cada vez que suena ese teléfono, porque la “Negra” tenía esa costumbre, y generalmente sonaba cuando ella volvía de una gira o cuando uno pasaba mucho tiempo sin llamarla por teléfono. Otra cosa que me pasa siempre es que, gracias a la tecnología, yo hago un tema a dúo con ella y cuando hacemos prueba de sonido también prueban su parte, entonces escucho su voz y veo para el lado de bambalinas pensando que ella está por entrar. La “Negra” fue una figura tan entrañable, una mujer, una amiga que produce esas cuestiones.

Además, emocionalmente representa mucho, tanto para nosotros como para ustedes los artistas. 

Así es, ella es una embajadora cultural, porque llevó nuestras canciones a todo el mundo. También fue celestina porque nos hizo amigos a León Gieco y a mí, ella organizó una cena en su casa para que nos conociéramos.

Nos puede contar, ¿qué representó para usted el pasado 11 de octubre?, al recordar 20 años de una obra poética tan importante en su vida y que preparó durante muchos años.

Sí, efectivamente la obra se estrenó en 1986, con una suerte de inconvenientes, porque antes de felicitarme, hubo una enorme cantidad de personajes de los sectores de la iglesia y de la política que me cayeron encima. La iglesia me quiso excomulgar, porque planteaba que yo estaba atacando al cristianismo, cuando en realidad ellos acusaron a los falsos cristianos, que aprovechando la historia de la Cruz  hicieron un exterminio de todos nuestros pueblos originarios en América. La obra se estrenó en 1986 y tuve mucho tiempo de estudio, yo me nutrí de una biografía muy importante y de varios profesores. A uno de ellos le pregunté porque tenía que estudiar tanto y él me contestó: porque le van a caer encima y usted va a tener que responder con mucha seriedad y con mucho conocimiento todas aquellas cuestiones que le nieguen, y lo cierto es que así fue. Pero las mejores respuestas las obtienen ellos mismos, basta con sólo leer a los españoles para entender lo que fue la verdadera conquista y la posterior colonización que produjo un genocidio tremendo en América. Así que el 11 de octubre lo quise conmemorar con mis hermanos de los pueblos indígenas, ellos consideran el 11 de octubre como el último día de libertad en el continente. La verdad que la convocatoria fue maravillosa y el espectáculo es increíble.

¿Cómo se sintió en esta nueva realidad que nos está obligando la pandemia?

Es muy raro y es impresionante, pero me sentí muy cómodo, porque mientras sucedía la obra, la gente iba mandando mensajes, por eso sentía que el público estaba ahí presente, aunque no se compara con lo del escenario, pero yo creo que esto vino para quedarse.

¿Usted está aprovechando este momento para componer y crear más canciones?

Sí, casi todos aprovechamos el tiempo para eso, pero esta pandemia también me enseñó otras cuestiones, como por ejemplo lo maravilloso que es estar en casa, te diría que hoy voy de la guitarra a la caja de herramientas, esto nos ha enseñado muchas cosas a todos.

¿Usted cree que vamos a aprender de todo esto que sucede?

No es que lo crea, creo que es absolutamente necesario que suceda. Hemos destruido el 75% de los bosques nativos para sembrar soja, para hacer emprendimientos mineros a cielo abierto que han complicado muy seriamente la totalidad de los acuíferos. 

Hemos contaminado todos los mares. No sé si es cuestión de creer, sino que de verdad tenemos que realizar y empezar a desarrollar una vida distinta. En que poco tiempo la naturaleza comenzó a caminar luego de estar un tiempo encerrados. En un futuro nuestros hijos no van a tener donde vivir si seguimos así. 

Justamente esto tiene relación con lo que está sucediendo en Córdoba debido a todos los incendios de los bosques.

Exactamente, si seguimos haciendo esto no vamos a tener aire para respirar. La existencia de los bosques es lo que permite la cantidad de oxígeno necesaria para el planeta y para que todo el mundo sobreviva.

Es una locura lo que hacemos para que cuatro tipos tengan dinero en su bolsillo y millones de personas mueran.

Esta pandemia es una respuesta de la naturaleza a lo que estamos haciendo. 

incendios forestales en Córdoba

¿Qué sintió al respecto de lo que sucedió cuando el gobierno les pidió perdón a los reyes de España aquí en el país?

Sentí una vergüenza ajena. Sencillamente porque creí que esa lección se había aprendido. Pero también esto fue parte de una convicción económica, política y social que tiene un sector determinado de nuestro país. Son dueños y los indios son vistos como criminales, vagos, violentos; cuando en realidad si miramos lo ocurrido en los años 1630 y 1645 en los Valles Calchaquíes con el levantamiento, con la rebelión de los pueblos, no se puede creer que un expresidente pase por encima el esfuerzo de nuestros próceres y le pida perdón a quienes nos acabamos de quitar del medio para lograr nuestra independencia. A mí me da mucha vergüenza.

¿Cómo observa que esta pandemia nos está afectando? 

La pandemia nos golpea de diferentes maneras. Te diría que hay un sector inteligente, consciente, que se mantiene, en la medida que puede, aislado en su casa y cumple el protocolo. 

Y otro sector que intenta aprovechar políticamente la pandemia para sacar crédito y conseguir votos a futuro. Cuando deberíamos estar cuidando a nuestros mayores, nuestros niños, porque estamos viendo a diario lo que provoca esta pandemia en el mundo.

Nosotros arrancamos bien, pero hubo sectores que estuvieron mintiendo sobre la falta de libertades. Y esto es ridículo, es como decirle a un médico que te está coartando la libertad 

porque te detectó hepatitis y tenés que quedarte un mes en cama.

El Ministerio de Salud nos pide que nos quedemos en casa para salvarnos la vida.

Aquellos que no tienen en cuenta esto ponen también en peligro la vida de otros. El personal de salud se juega la vida a diario. No hay respeto para ellos ni desde lo social ni desde lo humano.

 

Pensar que hay lugares que reproducen medios de comunicación con este tipo de información contraria a lo que está sucediendo

No se puede seguir recibiendo falsa información y muchísima gente inocente sale creyendo que está ayudando a la república, cuando lo que hacen es colaborar con hundirla.

Cuando se trata de mi país no hablo desde ideologías, hablo desde mi sentido común, mi racionalidad. 

Le quiero pedir a mi pueblo que busque otros medios de comunicación y que analicen.

Julio Vega Guzmán

Ventana del Norte

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