La UTA confirmó el paro en Tucumán y la noticia ya genera preocupación entre los miles de usuarios que dependen del transporte público. La seccional local del gremio de choferes ratificó que adherirá sin dudar a la huelga nacional convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT). La medida de fuerza tiene un objetivo político y gremial claro: rechazar de plano la reforma laboral que impulsa el gobierno del presidente Javier Milei. El paro impactará de lleno en la movilidad de la provincia, afectando tanto al servicio urbano como a los recorridos interurbanos.
La incógnita de la fecha
Aunque la decisión está tomada, el día exacto de la ejecución depende exclusivamente de la agenda política en Buenos Aires. La huelga se concretará el mismo día en que la Cámara de Diputados de la Nación trate la polémica reforma en el recinto. Desde el sindicato manejan dos fechas probables. César González, titular de la UTA Tucumán, fue contundente al respecto: “Lo que tienen que pensar los tucumanos es que este jueves o el próximo miércoles no va a haber colectivos”. La paralización del servicio será total y se extenderá durante 24 horas.
Motivos del rechazo gremial
El conflicto escala por los cambios que el oficialismo pretende introducir en la normativa vigente. Desde la conducción sindical explicaron que el rechazo se centra en las modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo. Los puntos que generan mayor discordia incluyen alteraciones en el régimen de licencias por enfermedad, el esquema de vacaciones, el sistema de banco de horas y el tratamiento de las inasistencias. “No estamos de acuerdo con ciertas modificaciones que perjudican a los trabajadores y que, además, sean retroactivas”, sostuvo González para justificar la dureza de la protesta.
Un frente nacional
La decisión de la filial tucumana no es aislada, sino que responde a una estrategia federal. La UTA se suma a un frente amplio de gremios del transporte, como La Fraternidad (trenes), que también confirmaron su participación. Esto garantiza que la medida tendrá un impacto masivo en todo el país, paralizando no solo colectivos, sino también trenes y otros medios de transporte en distintas jurisdicciones. Mientras se define el día “D”, escuelas, comercios y organismos públicos de Tucumán se preparan para una jornada que promete ser caótica.


