Según en sus registros estadísticos  de la Organización Mundial de la Salud  (OMS)  anualmente, cerca de un millón de  personas se quitan la vida. Cada suicidio es una tragedia que afecta a familias y tiene efectos duraderos para los allegados del suicida. El suicidio se puede producir a cualquier edad, y en 2016 fue la segunda causa principal de muerte en el segmento de 15 a 29 años en todo el mundo.

El suicidio  es un fenómeno global que afecta a todas las regiones del mundo y es un grave problema de salud pública que puede ser prevenible mediante intervenciones oportunas, basadas en datos fidedignos y generalmente de bajo costo.

Muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida, tales como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores y enfermedades crónicos.

La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en todo el mundo.

En el Plan de acción sobre salud mental 2013-2020 los Estados Miembros de la OMS se comprometieron a trabajar para alcanzar la meta mundial de reducir las tasas nacionales de suicidios en un 10% para 2020.

Cecilia González Warnes atravesó un momento muy duro en su vida, hace cinco años su hija, Lucía decidió partir.

Hoy Cecilia ayuda a muchas personas a sobrellevar las pérdidas de aquellos que decidieron quitarse la vida.

Ventana del Norte tuvo la oportunidad de dialogar con ella y nos contó sobre el grupo que formó en Facebook: “No estás solo. Una Luz de esperanza” 

Cecilia González Warnes

Usted creó un grupo de Facebook el 1 de noviembre de este año por un motivo ¿puede contárnoslo?

En mi misión por ayudar a mi hija Lucía fui a un grupo que no tenía que ver con lo que pasaba con mi hija, ya que era un grupo de adictos porque ella había intentado suicidarse 12 veces hasta que lo logró. En algunos intentos consumía pastillas, entonces me comentaron que lo más afín a las circunstancias era un grupo de autoayuda para los padres, familiares, allegados de aquellos que padecen drogodependencia.

A raíz de eso aprendí lo que es una temática de grupo y cuánto significa el hablar de los problemas con personas que tienen la misma vivencia.

“Luli” murió y yo quise empezar a trabajar desde ese grupo pero luego sentí que esto ya no tenía que ver con mi hija, no tenía relación con lo que yo transitaba.

Hace cinco años en los que ya no participo en este grupo y ahora conversado con una señora de Costa Rica, me enteré que ella formó un grupo para familiares, amigos y allegados a personas que decidieron quitarse la vida. Eso fue una luz para mí. El familiar que pierde, en este caso, un hijo por suicidio, sufre cosas muy diferentes a quién sufre una pérdida por muerte natural. 

Por ejemplo; la culpa, hacia uno o hacia los demás, uno escarba hasta los motivos más ínfimos, uno se culpa al principio. Luego, la vergüenza, que va a decir la gente, me van a mirar diferente, me van a culpar y la última, la estigmatización, el suicidio está muy mal visto, es un tema tabú, los que pasamos por esto en vez de hablar para curarnos, nos callamos. 

Entonces, hablando con mi amiga Julia de Costa Rica, conseguí información sobre libros, personas que hablan específicamente sobre el suicidio y me quedé atónita. No podía creer que lo que encontraba era información precisa, parecía que todo hablaba de mí, de lo que estaba pasándome.

¿Transitó algún obstáculo cuando se decidió a ayudar a otras personas que pasaron lo mismo que usted?

Sí, al principio fue un obstáculo porque sabía que debido a la situación de pandemia no iba a poder conocer y  juntarme con aquellas personas que necesitan contención porque han perdido un ser querido. Pensé que iba a tener que estar sola, tranquila, esperando hasta que la gente se sumara.

Y lo que pareció un obstáculo, se transformó en una bendición porque creé un grupo de Facebook y ya hay 179 personas; de Argentina, Costa Rica, Ecuador, México, de muchas partes de habla hispana. Se pasó a mi grupo gente que estaba en un grupo de contención por pérdidas de un ser querido pero no era referida al suicidio, se pasaron porque aquí de sintieron más identificados/das.

¿Cómo se llama el grupo de Facebook y el objetivo?

“NO ESTÁS SOLO. UNA LUZ DE ESPERANZA” 

El grupo está dirigido para contener a todos los familiares, amigos y aquellos que sufrieron la muerte por suicidio de un ser querido. 

No me molesta que alguien entre al grupo para informarse sobre la temática, pero ese es mi objetivo principal.

Grupo de Facebook creado por Cecilia González Warnes

¿Cuánto tiempo pasó para que comenzara a ver la vida desde otra perspectiva?

Yo creo que este es un proceso largo, no lo he terminado. En el sentido de que si hoy yo veo a una mamá tomando un café con su hija o una mamá que está con su hija en un columpio, se me estruja el corazón. 

Lo que si he logrado es recordar a mi hija con alegría. Luli murió el 23 de marzo de 2015, ya no me encuentro en estos momentos llorando porque se fue. Mi hija está en mi corazón,  en mis venas,  en el aire que respiro. Ella está permanentemente. Mi vida continuó y me casé incluso hace dos años.

Pasé por psiquiatras, psicólogos, el arte de vivir, sacerdotes, medicinas alternativas, hasta brujos. Si me decían que tenía que ir caminando por el mar iba  a hacerlo.

Todo el proceso es diferente en cada persona, no todos sentimos culpa, vergüenza o estigmatización de la misma forma.

Hay personas que nunca pasaron por un indicio de suicidio de un ser querido y es “tremendo” no encontrar motivos. 

Cada uno lo transita a su manera, a su tiempo y lo que para una persona puede ser un año, a otra le lleva dos, a otra tres y así sucesivamente.

¿Se siente en este momento capacitada para formar el grupo?

No, no me siento capacitada. Yo siempre hablo de un “ser superior” que me da fuerzas,  luz para hacer lo que estoy haciendo. Esta ayuda es para todos; creyentes y no creyentes. 

Mi idea es ayudar a las personas para que no le pase lo mismo que  a mí  y sobretodo dar un material que no había llegado a mis manos. Información, libros que pueden hacer más llevadero el dolor y que de esta manera encuentran comprensión lo más rápido posible. 

Mi amiga Julia me aconsejó contar mi vivencia para ayudar a quienes le pasaron algo similar. 

Lo único que se me venía a la cabeza en aquel día de la muerte de mi hija “Luli”,  ¿y ahora? ¿cómo se sigue?. Las personas que perdimos un hijo sentimos que morimos con ellos. Hoy puedo decir que morí junto a mi hija y renací.  Renació una persona diferente que sobrevive a la muerte de su hija.

Este camino nos hace tomar las cosas diferentes, nos hace sanar, aprender, perdonar y perdonarse.

Hay que entender que el suicidio no tiene una causa, es multicausal.

Cecilia junto a su hija Lucía

¿Usted se refiere a que nadie es determinante, causante de la situación o el momento que lleva a otra persona a quitarse la vida?

Ninguna persona es toda la razón por la que otra puede quitarse la vida, no somos la única influencia en la vida de alguien. La persona que decide terminar con su vida tiene muchos miedos, desesperación, no encuentra otra salida.

Es como hablaba con otras madres.  Me contaban que el día del suicidio de sus hijos justo no les habían atendido el teléfono o habían discutido con ellos. Si esas circunstancias fueran causas de suicidio nadie tendría hijos, todos alguna vez discutimos con nuestros hijos. 

A veces el dolor comienza desde la niñez, alguna falta de aceptación. Razones que tal vez uno las ve sin importancia pero para la persona fue algo que caló hondo en su corazón, que la marcó. 

¿Probó algunas plataformas o redes diferentes también?

La verdad… hablar de suicidio es una temática difícil, muy diferente. A muchos les cuesta y son pocos los que se animan a contar lo que están atravesando tras de eso.

Hay casos muy difíciles y elegí por ahora hablar personalmente con quienes necesitan mi ayuda.

Soy simplemente una mamá que sufrió esta situación y hoy le toca hablar desde el corazón. 

Nos puede contar, ¿cómo era Lucía?

Luli era un ser especial, con energía y carisma. Me acuerdo que ella salió reina y mejor compañera en la primaria, era líder y tenía mucha luz, yo le decía que era Roberto Carlos, porque tenía un millón de amigos, tenía muchas virtudes. No sé qué habrá pasado por su corazón que esa luz se iba apagando y decidió partir, pero hasta el último momento ella seguía saliendo, disfrutando y riéndose, uno de los últimos días ella fue un parque de diversiones y se quería subir a la montaña rusa. Todo el mundo estaba pendiente de ella, porque transmitía alegría, además hablaba con todos, para ella no había edad, no había clase social, éramos sólo personas.

Lucía, hija de Cecilia

¿Hubo personas que a usted  la ayudaron  en ese momento?

Yo me casé en el 2018 con Sergio Roberto Petersen y es la persona que me contiene en todo momento, pero contención para hablar sobre el tema no la tuve con nadie, porque las personas con las que yo tendría que hablar, por ejemplo, mis amistades, tenían miedo o no sabían que decir y mis amistades nuevas algunas no sabían y a otras les era difícil hablar sobre el tema. Yo no tuve espacio para hablarlo con nadie, sólo con mi hijo Emiliano. Por eso,  lo que yo quiero es que toda persona tenga con quien hablar, porque lamentablemente no se trata  de una muerte común y muchas personas prefieren quedarse calladas. Yo no culpó a nadie por no querer hablar del tema y por eso precisamente abrí este espacio para que ellos se sientan libres de comentarlo.

¿Hay personas que muestran indicios de que pueden tomar esa drástica decisión y otras personas que no revelan nada?, también muchas veces se escucha que las personas que toman esa decisión son valientes o todo lo contrario, los tildan de cobardes.

Esto no se puede llamar ni cobardía ni valentía, la persona que se quitó la vida lo hizo porque se encontraba en un grado de desesperanza, creía y entendía que no tenía otro camino. Cuando uno está con un dolor tan fuerte no encuentra soluciones, no mira otro camino.

Antes de la muerte de Lucía, me impactó tremendamente lo que le dijo una hija a su madre después de haber perdido un hijo que se ahorcó, “Mamá, ¿Qué me tengo que ahorcar para que me quieras cómo a mi hermano?, por eso realizaré un  “Facebook vivo”, porque sé que el dolor es muy abrumador, pero no nos olvidemos, un hijo quedó allá y los otros están aquí en la tierra, amamos tanto al que se fue como los que quedaron con nosotros. Es muy importante la contención a los hijos que quedan , también sé que el duelo de cada familia es diferente.

Cecilia en un vivo de su grupo de Facebook

Desde la parte espiritual, ¿tuvo algún tipo de ayuda?

Hace una semana se comunicó conmigo una chica que la amo con todo el corazón porque me transmitió mucha paz. Dentro del grupo que armé no debe haber ninguna idea política, ni religiosa, todos debemos respetar lo que piense el otro y es bueno apoyarse en un ser superior que nos puede ayudar.

Las Iglesias están en contra del suicidio

No, casualmente el Papa dijo que las personas que se intentaron suicidar, son personas que estaban desesperadas, que generalmente tuvieron una enfermedad mental y son juzgados como cualquier persona por toda la vida que tuvieron y no por el último minuto en el que decidieron realizar eso y que es por un acto de desesperación. Pero más allá de eso, en los grupos de autoayuda, está prohibido hablar de religión para evitar cualquier mala interpretación.

¿Qué mensaje le daría a todos los familiares y amigos que pasaron por el mismo momento que usted?

Yo les diría que cuando muere un ser querido por esa causa, uno muere con esa persona, pero nace en ese mismo momento. La persona nunca más volverá a ser la misma, pero con el tiempo va entendiendo, perdonando y va en un camino hacia la alegría. La alegría es el mejor homenaje que nosotros podemos dar a nuestros ángeles que se fueron. Siempre les pregunto a los sobrevivientes, qué pasaría si hubieran sido ellos los que murieron y todos me responden lo mismo, que sean felices. Por eso estoy segura que las personas que se fueron, quieren que seamos felices. A Lucía la amo más que nunca, está presente, está en mi sangre, en el aire que respiro y en el alma, sé que el día que nos abracemos, no la voy a dejar ir más, pero mientras tanto aquí, seguiré viviendo. Ser feliz no está mal, todo lo contrario, es en homenaje a ellos

https://www.facebook.com/groups/275181353839275/permalink/281205459903531/?sfnsn=scwspmo

Para contactarse con Cecilia pueden buscar su grupo de Facebook o su perfil de Facebook como Cecilia González Warnes

Jorge H. Molina

Ventana del Norte

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