La ministra Vizzotti junto a los directivos de Laboratorios Richmond presentaron la primer producción de la vacuna Sputnik V en nuestro país. Foto: Télam.

Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond, contó hoy en su exposición en la Cámara de Diputados que los médicos y científicos que trabajan en la fase final de la producción de la vacuna Sputnik V en la Argentina se sentían dolidos o menospreciados cuando se asegura que solo “llenan botellas”.

Ante la consulta del parlamentario oficialista Pablo Yedlin por el proceso que se lleva adelante en el laboratorio, Figueiras detalló: “La fabricación de una vacuna o de un producto biotecnológico es muy muy sensible, complicada y extensa. Se tienen que cuidar al máximo todas las etapas de la cadena para evitar contaminación o que se altere el producto final. Se debe, fundamentalmente, contar con un equipo profesional calificado y muy experimentado en producción de biológicos, desarrollo de cultivo celular, purificación y técnicas analíticas donde se puedan aplicar estos procesos en forma rápida y eficiente”.

Hay ciencia en toda la cadena de valor, desde el diseño de la vacuna, que es lo que veíamos en Gamaleya cuando estuvimos con las diseñadoras, hasta el cultivo celular, las formulaciones para estabilizar el producto, el filtrado y el dosificado estéril en viales que es la última parte”, destacó el empresario vía zoom ante los legisladores que estaban reunidos en el Congreso.

Según dijo Figueiras: “En la primera etapa, a nosotros nos han transferido la responsabilidad del formulado final, el filtrado y el dosificado estéril en viales. Esto junto a técnicas analíticas que son complicadísimas y requieren un personal y un trabajo altamente calificado”.

El otro día había alguien que señalaba, despectivamente, que era un proceso simple de embotellado. Cuando llegué a la planta, había dos de los científicos que estaban hablando entre ellos y me contaron que habían escuchado a un periodista, que respetaban, que decía eso”, dijo el titular del laboratorio Richmond, y agregó: “A veces [los periodistas] tienen que tener cuidado porque la gente está dando la vida y viajando en situaciones de riesgo. Porque han viajado, van y vienen en medio de la pandemia, se merecen un premio que es el reconocimiento porque son anónimos. Uno sale y da la cara, porque me toca, pero atrás hay un equipo de trabajadores, de médicos y científicos que están luchando para salvar vidas”.

Figueiras destacó el apoyo oficial para lograr la producción local de la vacuna rusa: “Tenemos claro también que es importante el apoyo de la presidencia, vía Anmat y todos los organismos del Estado, en el buen sentido. Hay que entender que el Estado y las empresas privadas, en un régimen capitalista bien entendido, y con un capitalismo que se acerque a la gente, tienen que interrelacionarse y actuar. No nos debe asustar que el Estado intervenga con inversión pública, como se hace en todos los países desarrollados del mundo. A nosotros nos va a salvar la ciencia, el conocimiento, y eso, junto a los recursos naturales. Tenemos todos que luchar para tener un país mejor donde se pueda vivir y que no sea enemigo del éxito”.

La llegada del principio activo

Un avión de Aerolíneas Argentinas proveniente de Moscú aterrizará hoy en los alrededores de la capital con 300 litros del principio activo de la vacuna, un paso determinante para acelerar la inmunización contra el coronavirus en momentos en que un brote ha tensado al máximo el sistema sanitario argentino y disparado el recuento de muertos.

El directivo del laboratorio señaló que “hay que llevar tranquilidad porque con el primer componente de la vacuna podemos evitar el colapso sanitario”, al responder a las preguntas de diputados sobre el contrato entre Laboratorios Richmond, el Centro Gamaleya de Rusia y el Fondo Ruso de Inversión.

Figueiras sostuvo que comenzará la producción con una capacidad de 500.000 dosis por semana y que luego se irá ampliando. En el mismo vuelo arribarán cientos de miles de ambas dosis de la Sputnik V que se distribuirán en el marco del plan de vacunación.

La Argentina fue el primer país de América Latina y el segundo del mundo que aprobó la Sputnik V, la cual comenzó a aplicarse a fines de diciembre. Otras vacunas aplicadas en la Argentina son las del laboratorio Astrazeneca y las del chino Sinopharm.

Con información de la agencia AP

Fuente: La NACIÓN

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