El intendente de la localidad santiagueña de Añatuya se vio envuelto en otro escándalo familiar que ahora involucra a su hija. La mujer festejó su cumpleaños sin respetar el distanciamiento social violando las medidas sanitarias establecidas para evitar la propagación del coronavirus.

Según informó Nuevo Diario Web la imagen fue tomada el sábado en un bar que funciona en el club Añatuya y se ve a un grupo de 11 personas, todas juntas, sin barbijo y con una torta sobre la mesa. La foto llegó a manos de los policías de la Comisaría Comunitaria Nº 41 y del Departamento de Seguridad Ciudadana Nº 13 quienes confirmaron la reunión.

Los infractores fueron identificados, entre los cuales estaba Ana María Ibañez, de 38 años, hija del intendente Héctor “Pocho” Ibañez. Entre las diez personas restantes hay una comerciante, una psicóloga forense, una abogada y una cajera.

La foto fue presentada a la coordinadora del Ministerio Público Fiscal de la circunscripción Añatuya, María Emilia Ganem quien lleva a adelante las investigaciones e imputará a todos por infringir el artículo 205 del Código Penal y poner en riesgo la salud pública.

Pero esta no es la primera ve que Ibañez queda envuelto en un escándalo. En julio de este año la policía detectó diez cajas de fernet adentro de una ambulancia. El encargado de hacer ese pedido por “delivery”, según dijo el chofer del vehículo, fue nada menos que el hijo del intendente.

La carga fue descubierta por un grupo de efectivos que realizaba controles de vehículos y personas sobre la Ruta Nacional 34, a la altura de La Isleta, en La Banda. Al detener a una ambulancia perteneciente a la Municipalidad de Añatuya le pidieron la identificación al conductor. En ese momento, el hombre argumentó que transportaba a tres pacientes y a dos acompañantes.

Al inspeccionar en detalle el vehículo, notaron que las personas no viajaban solas sino que había además diez cajas de fernet y once packs de gaseosas apilados junto a la camilla y los enfermos. Cuando le pidieron explicaciones al chofer, de nombre Humberto David Castillo, contó que las bebidas “eran un encargo del hijo del intendente de Añatuya ‘Pocho’ Ibáñez”.

Después de varios días de hermetismo, el jefe comunal rompió el silencio y dijo: “Mi hijo cometió un error y lo va a pagar. Yo no voy a defender a nadie ni a nada que sea indefendible. Este muchacho se ha equivocado y el chofer, teniendo en cuenta que le pide el hijo del intendente sin consultarme, accede y hace el traslado”.

“Después de 48 horas sigue pidiéndome disculpas y está muy abatido. La Fiscalía municipal es la que está a cargo del procedimiento. Tendrá una sanción según lo que diga el estatuto y la Carta Orgánica municipal”, añadió.

En diálogo con Cadena3, Pocho” Ibáñez detalló que su hijo tiene un negocio de bebidas y comestibles y que el cargamento del traslado era para concretar una venta.

Fuente TN

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