El Gobierno, a instancia de los ministerios de Desarrollo Productivo, de Salud y de Agricultura, impulsa un etiquetado frontal en alimentos basado en un sistema de advertencias, con el objetivo de ayudar a contrarrestar “la epidemia de sobrepeso y obesidad que aqueja a nuestro país”.
La secretaria de Comercio Interior, Paula Español, indicó a Télam que “los nutrientes advertidos serán sodio, grasas saturadas y azúcares; la base de cálculo se realizará sobre 100 gramos y se incluirá una leyenda sobre edulcorantes”.
El etiquetado frontal apunta a que la población se informe fácil y rápidamente acerca de las propiedades nocivas para la salud que poseen los alimentos que consumen.
A raíz de este proyecto, a través de un comunicado, la industria azucarera expresó que se encuentra con una gran preocupación, buscando promover políticas que eduquen a los consumidores para que se alimenten de forma saludable, sin demonizar ningún tipo de alimento. “El Consejo Social de la Universidad de San Pablo T repudia enfáticamente este intento de seguir castigando a la industria madre de la Provincia de Tucumán, no solo por el daño socio-económico que provoca, sino porque dicha información resulta falaz y engañosa. La OMS recomienda consumir 25 gramos de azúcar por día para mantener saludable a una persona, o sea 4 cucharaditas de café” explicó Catalina Lonac, Presidenta del Consejo Social USP-T, entidad que cuenta con el apoyo de más de 70 entidades gremiales empresarias, educativas, sindicales, profesionales y cooperativas de Tucumán.
En Argentina hay 21 ingenios azucareros: 15 en Tucumán, 2 en Salta, 3 en Jujuy y 1 en Misiones. 16 destilerías de alcohol y 12 deshidratadoras; y 8.100 cañeros independiente, el 80% pymes. Genera 60.953 puestos de trabajo en forma directa y miles más indirecta. La industria produce 2.250.000 toneladas de azúcar, de los cuales 1.400.000 van a consumo interno, 200.00 se exporta y el resto se convierte en alcohol para el plan bioetanol. “El etiquetado frontal debe ser una medida más acompañada y complementada con otras medidas, como por ejemplo: educación sobre nutrición y alimentación saludable. Es importante que la información que allí aparezca sea de carácter informativo y no restrictivo” explicó Jorge Feijoo desde la Cámara Azucarera Argentina.
“Sin dudas, la ley de etiquetado frontal en alimentos genera una gran controversia para una gran parte de la industria que cree que no por existir un sello negro en un envase se generará conciencia en el consumidor. Muy por el contrario, debe existir una etiqueta que genere conciencia, sin demonizar productos y concientizando al consumidor a través de la educación nutricional y alimenticia por parte del estado y las instituciones educativas”, señalaron.
Según la norma impulsada desde Nación, hay tres sistemas de etiquetado y el que Argentina eligió es el de advertencias, que consiste en la presencia de una o más imágenes gráficas en el frente del paquete que indican si el producto presenta niveles superiores a los recomendados de sodio, grasas y azúcares.
De acuerdo a datos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS2), en nuestro país 7 de cada 10 adultos y 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años presentan sobrepeso. Aún resta consensuar el formato de etiquetado, y las opciones que se contemplan son sellos negros (utilizado por Chile y Uruguay) o una lupa (modelo aprobado la semana pasada por Brasil).
La presidenta de la Federación Argentina de Graduados de Nutrición (Fagran), Andrea Graciano, argumentó que “el sistema más efectivo es el de advertencias con el formato de sellos negros porque brinda la información de la manera más clara y fácil de comprender”.
“Existe evidencia científica que muestra que este sistema tiene los mejores resultados, sobre todo en niños y población de menores recursos económicos y nivel educativo. En Chile disminuyó el consumo de los productos con excesos de grasas, azúcares y sal, que son los que van de la mano con el sobrepeso y las enfermedades no transmisibles”, agregó la especialista.
Según datos de la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS2), en nuestro país 7 de cada 10 adultos y 4 de cada 10 niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años presentan sobrepeso.
Fuente el tucumano



