El escenario atmosférico en la provincia de Tucumán presentó condiciones complejas desde las primeras horas de este 8 de enero. Los organismos especializados confirmaron un cuadro de marcada inestabilidad que afectó a todo el territorio. El pronóstico para este jueves anticipó con precisión que las precipitaciones serían las grandes protagonistas de la jornada. Los vecinos debieron salir de sus hogares preparados para la lluvia, ya que el reporte oficial desestimó cualquier posibilidad de mejoría temporaria a corto plazo.
Una mañana gris y húmeda
El día comenzó con el cielo cubierto y amenazas constantes de agua. El servicio meteorológico indicó para la franja matutina la presencia de tormentas aisladas. Los expertos calcularon una probabilidad de precipitación que osciló entre el 10 y el 40 por ciento. A pesar de la falta de sol, el ambiente se mantuvo pesado debido a la alta humedad. Los termómetros marcaron valores cercanos a los 23 grados durante las primeras horas. Un viento leve del sector sur acompañó estas condiciones, soplando a una velocidad estimada de entre 7 y 12 kilómetros por hora.
Intensificación por la tarde
La situación meteorológica se tornó más severa con el correr del reloj. Las proyecciones anunciaron un incremento en la intensidad de los fenómenos para después del mediodía. El reporte advirtió sobre el desarrollo de tormentas fuertes en distintos puntos de la geografía tucumana. La probabilidad de caída de agua aumentó considerablemente, ubicándose en un rango del 40 al 70 por ciento.
Este panorama impidió que el mercurio subiera demasiado. La temperatura máxima se clavó en los 27 grados, un registro moderado para el verano local. Sin embargo, la lluvia constante generó complicaciones habituales en el tránsito urbano.
Noche sin cambios
La inestabilidad no dio tregua hacia el final del día. El pronóstico mantuvo la alerta por tormentas fuertes también para la noche. La temperatura descendió levemente hasta los 24 grados, pero la sensación de humedad persistió. El viento sur continuó soplando sin ráfagas significativas, sosteniendo las condiciones para que el mal tiempo se extendiera. Las autoridades reiteraron la necesidad de circular con precaución ante la calzada resbaladiza y la reducción de visibilidad provocada por las cortinas de agua.


