El equipo económico concretó una operación fundamental para la estabilidad financiera este miércoles. La autoridad monetaria confirmó que cerró un acuerdo por 3.000 millones de dólares con un grupo de seis entidades extranjeras. Esta inyección de divisas llegó a través de un préstamo del Banco Central bajo la modalidad Repo. La medida buscó reforzar las arcas del Estado y garantizar la liquidez necesaria apenas 48 horas antes de un vencimiento clave de la deuda externa soberana.
Condiciones del acuerdo
El organismo detalló las condiciones técnicas del financiamiento en un comunicado oficial. El contrato estableció un plazo de devolución de 372 días con una tasa de interés del 7,4% anual. Este porcentaje surgió del cálculo de la tasa SOFR más un spread promedio de 400 puntos básicos. La entidad entregó como garantía títulos públicos Bonares 2035 y 2038 regidos por ley argentina. Estos bonos habían sido transferidos previamente desde el Tesoro mediante un canje realizado a fines de diciembre.
La respuesta del mercado superó las expectativas iniciales de los funcionarios. Los bancos internacionales ofrecieron un total de 4.400 millones de dólares. Sin embargo, el Gobierno decidió tomar solamente el monto licitado originalmente. El ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado semanas atrás que existía un fuerte interés inversor por financiar a la Argentina en esta etapa.
Destino de los fondos
El objetivo principal de esta maniobra financiera fue despejar cualquier duda sobre la capacidad de pago del país. El Tesoro nacional deberá abonar este viernes 9 de enero una suma de 4.216 millones de dólares a los tenedores de títulos públicos. El vencimiento corresponde mayoritariamente a bonos Globales y, en menor medida, a Bonares.
El ingreso de estos fondos frescos aseguró que el cumplimiento de estas obligaciones no impacte de manera crítica en el nivel de reservas netas. La institución destacó que la operación consolidó el proceso de normalización del acceso al crédito internacional. El acuerdo se cerró en un contexto favorable marcado por la baja del riesgo país y el ordenamiento de las variables macroeconómicas.


