Como en la Argentina se aburre el que quiere y no abundan problemas ni polémicas, esta semana estuvo marcada por las muertes de más de una veintena de personas en el conurbano bonaerense tras haber consumido cocaína intencionalmente envenenada, valga la redundancia.
Sin dejar de pasar el oportunismo político de otra tragedia como lo fue Time Warp durante los años del macrismo, la presidenta del PRO y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, realizó una de las denuncias más increíbles de los últimos meses cuando acusó al Ministro Aníbal Fernández de introducir al país fentanilo.
“Ministro Aníbal Fernández, explique el salto del 495 % en la importación de fentanilo y sustancias similares en el último año. Usted sabe que estas sustancias terminan en el narcotráfico. ¿No le suena similar a lo que sucedió con la efedrina? Mire este cuadro”, tiró la bomba Bullrich, dejando de lado el uso de fentanilo, el opiáceo imprescindible para las intubaciones durante la pandemia de estos últimos dos años.
Entre la catarata de críticas y burlas que recibió Bullrich, el senador nacional por Tucumán, el doctor Pablo Yedlin, salió al cruce de las versiones irrisorias de Juntos por el Cambio y atendió a su enemigo político, el perspicaz Fernando Iglesias.
“El “Carancheo” político de baja calidad frente al drama de los muertos intoxicados en BsAs. Te informo que el “Fentanilo” es de uso habitual en pacientes ventilados en terapia intensiva. En la pandemia, los pacientes ventilados lo recibieron. Aumentó la importación”, sentenció Yedlin, en una respuesta contundente compartida por el mismo Aníbal Fernández.
Fuente el tucumano



