Lionel Messi tuvo su bautismo de oro en el Parque de los Príncipes. Ante 45 mil fervorosos hinchas del París Saint-Germain, el argentino fue ovacionado en la presentación de los refuerzos donde también estuvieron Sergio Ramos, Achraf Hakimi, Georginio Wijnaldum y Gianluigi Donnarumma.
“Fue una semana muy especial para mí, quiero agradecerle a la gente por el recibimiento desde que llegué a París. Fue increíble. Estoy feliz e ilusionado, contento de estar acá. Contento de esta nueva etapa. Tengo muchísimas ganas, ojalá podamos disfrutar de este año”, dijo el flamante número 30.
La semana del delantero fue súper movida y cargada de emociones encontradas. Pese a la abrupta e inesperada salida del Barcelona se mostró muy feliz en su llegada a París y dijo que se sentía preparado para pelear por la Champions League, “el título que quiero volver a ganar”. En ese sentido, club y jugador están en la misma sintonía.
Messi generó un verdadero boom, al punto que ya se vendió un millón de camisetas con el número 30 y su nombre, y los fanáticos le manifestaron su amor por cada rincón de París. Aún habrá que esperar para su debut porque debe ponerse bien en lo físico; se cree que en dos o tres semanas se lo verá en cancha.
Fuente: TN



