La típica postal, ya tradicional en nuestra provincia, no se la volvió a ver desde el comienzo de la cuarentena. Es que comúnmente, todos los 19 de cada mes, en la parroquia del Inmaculado Corazón de María, ubicada en calle Santiago 871, cientos de fieles asisten a agradecer, pedir o realizar promesas al santo de las causas justas y urgentes. Pero desde que comenzó el aislamiento social preventivo y obligatorio las iglesias permanecen cerradas, por lo que la postal no volvió a ser la misma. Sin embargo, desde la flexibilización las parroquias volvieron abrir sus puertas con exigentes protocolos por lo que los fieles pueden concurrir respetando las medidas.
San Expedito fue un santo y mártir católico que habría vivido entre los siglos III y IV, siendo comandante de la Legión XII Fulminata del ejército romano, bajo el gobierno del emperador Diocleciano.
Apareció por primera vez en un martirologio italiano de 1781, en que fue proclamado patrono secundario del pueblo de Achiriali (Sicilia) y protector de comerciantes y navegantes. A fines de ese siglo, san Expedito ya era conocido en Alemania y Sicilia. En 1894 se instaló un altar dedicado a san Expedito en la capilla de las Religiosas Mínimas con su estatua. En 1897, Mariano Casanova ―arzobispo de Santiago de Chile―, publicó el Triduo en honor de san Expedito.
En el año 2001 fue retirado del martirologio romano, y desde esa fecha ya no es un santo avalado por la iglesia católica debido a la falta de pruebas sobre su existencia histórica.
Posiblemente, y dada la difusión y el hecho de que en muchas iglesias católicas sigue habiendo imágenes y se le sigue tributando culto público informal (no litúrgico), deba considerarse como el culto a san Carlomagno, es decir «tolerado, no admitido».


