Ley Ómnibus: la oposición celebró con cautela y el Gobierno asumió una derrota antes de perder una votación

La decisión del Ejecutivo de retirar el capítulo fiscal del paquete de reformas fue bien recibida en los bloques dialoguistas, que esperan a ver cómo se traduce el anuncio. También entre los gobernadores, aunque Caputo advirtió que se profundizará el ajuste para las provincias. El PJ-K denuncia una “trampa”.

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“Es la mejor decisión a la que nunca tendrían que haber llegado”, resumía anoche un diputado que estaba dispuesto a votar la ley ómnibus,  pero no algunos de sus puntos económicos clave. Los bloques de la oposición “dialoguista” celebraron en las últimas horas la decisión del Gobierno de retirar el capítulo fiscal del proyecto. Mantienen, sin embargo, la cautela, luego de las amenazas a los gobernadores de que las provincias deberían pagar el mayor ajuste. Unión por la Patria también celebró, pero advierte una “trampa” libertaria. El Ejecutivo, por otra parte, asumió una derrota parlamentaria, pero habría evitado el golpe de perder la votación en el recinto.

El anuncio fue realizado este viernes por la noche por Luis Caputo, en una sorpresiva conferencia de prensa. El ministro de Economía, que días atrás había defendido intensamente el capítulo económico del proyecto, ratificó que el compromiso con el “déficit cero” permanece inalterable, pero informó que el Gobierno, para facilitar la aprobación del resto de las reformas que componen la Ley Ómnibus, retiraría el “blanqueo, la moratoria, el adelanto de bienes personales, Ganancias, las retenciones” y, aunque lo dijo de una forma más sutil, también la eliminación de la fórmula de movilidad jubilatoria.

De hecho, la restitución del pago del impuesto a las Ganancias fue enviado días atrás como una iniciativa por fuera del paquete de reformas. Pero el resto de los temas que sí incluía el proyecto era rechazado incluso entre los bloques dialoguistas que estaban dispuestos a acompañar en general, pero que ya se preparaban -y así se lo habían advertido tanto los referentes parlamentarios de La Libertad Avanza como a los funcionarios- para hacer caer esos artículos en la votación en particular.

En un escenario “ideal”, sin ausencias imprevistas, el bloque de La Libertad Avanza puede sentar, por sí solo, en el recinto, a 38 diputados. Si se toman pequeños bloques satélites, puede hablarse de menos de 45 diputados. Se necesitan 129 para abrir una sesión.

El ministro de Economía, Luis Caputo. (Foto: Reuters)
El ministro de Economía, Luis Caputo. (Foto: Reuters)

En otras palabras, considerando que UxP ya tenía definido su rechazo total, el oficialismo necesita sí o sí de bloques como el PRO (37), UCR (34), Hacemos Coalición Federal (23), Innovación Federal (9) y Por Santa Cruz (2), la mayoría de los cuales tiene contacto fluido o responde directamente a los gobernadores.

“Por primera vez parece que se dan cuenta de que no tienen los votos. Hubiera sido mucho más traumático en la sesión y además todo esto hacía peligrar que no hubiera sesión. Nada enseña como una derrota porque, lo presenten como lo quieran presentar, es una marcha atrás total. Si les permitió darse un baño de realpolitik es bueno. Si en dos días sale Milei despotricando contra diputados y gobernadores, no aprendieron nada”, analizaba, minuto después del anuncio, un diputado del PRO.

Algunos de los principales referentes del radicalismo hacían una lectura similar: el Gobierno se anticipó a un “bautismo parlamentario” con 200 votos en contra para las retenciones, jubilaciones y decenas de otros temas, que podía tener consecuencias poco predecibles en la opinión pública.

Pero en esa bancada, como en Hacemos Coalición Federal (que preside Miguel Pichetto, acompañado por Emilio Monzó, Nicolás Massot, y espacios como la Coalición Cívica, el peronismo disidente de Randazzo y Schiaretti, y el socialismo santafecino) se mantenían cautos, a la espera de cómo se traducía el anuncio del ministro Caputo en el texto del proyecto.

Después de todo, algunos bloques opositores no cuestionaban solamente la suba de retenciones o el ajuste que supondría a los jubilados, la eliminación de la fórmula jubilatoria sin contemplar la inflación de los últimos meses, sino también la amplia delegación de facultades, la privatización generalizada de empresas públicas, la liquidación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, las modificaciones en el régimen de pesca, biocombustibles, las reformas en Cultura, Ambiente y Educación. Pero es verdad que, a priori, se facilitaba la aprobación del proyecto.

Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados (Foto: Diputados).
Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados (Foto: Diputados).

Así como varios de los jefes parlamentarios celebraron la marcha atrás del Gobierno en redes sociales, también algunos de los gobernadores comenzaron en la noche del viernes a manifestar su beneplácito públicamente o lo hicieron a través de los diputados que le responden. En general, hubo una mirada positiva ante el mensaje de Caputo, quien aseguró que consensuaría con los legisladores y los mandatarios el capítulo fiscal más adelante.

Ahora bien, el ministro también advirtió, como lo hizo luego un comunicado de la Presidencia, que, como el “déficit cero” no se negocia, la profundización del ajuste será inevitable: “Si vamos a resignar ingresos, naturalmente vamos a tener que disminuir gastos. Nos incluye a todos, Nación y provincias también”, afirmó el ministro en conferencia de prensa.

Unión por la Patria celebró, pero advierte de una “trampa” libertaria

Quien también “festejó” la marcha atrás del Gobierno fue Unión por la Patria, aunque de una forma distinta. “DERROTA: del gobierno y triunfo de los que hicimos oposición frontal. TRAMPA: Milei sólo quiere superpoderes (facultades delegadas). Es el corazón de la ley. MÁS AJUSTE: especialmente sobre provincias”, dijo el jefe de la bancada, Germán Martínez.

El argumento del PJ-K es que, en realidad, el punto clave de la ley es la declaración de la emergencia pública y la amplia delegación de facultades, que según los diputados peronistas habilitaría al Gobierno nacional a hacer -sin necesidad de pasar por el Congreso- todo lo que ahora estaría retirando del proyecto.

El proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida por la Libertad de los Argentinos que impulsa el Gobierno comenzó a ser debatido esta tarde en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados. Los diputados Germán Martínez y Cecilia Moreau, de Unión por la Patria, durante la discusión. Foto NA: JUAN VARGAS
El proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida por la Libertad de los Argentinos que impulsa el Gobierno comenzó a ser debatido esta tarde en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados. Los diputados Germán Martínez y Cecilia Moreau, de Unión por la Patria, durante la discusión. Foto NA: JUAN VARGAS

Esta semana trajo para UXP su primera fractura clara desde el cambio de Gobierno, aunque muchos en el Congreso lo esperaban más veloz y más grande. En pleno debate de la Ley Ómnibus en Diputados, la bancada perdió a tres miembros que respondían al gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien ordenó que uno de sus legisladores firmara el dictamen de mayoría del oficialismo.

En el PJ-K descartan por ahora un efecto en cadena y agradecen la ofensiva que el Ejecutivo nacional lanzó en la última semana contra los mandatarios provinciales, incluso contra los “aliados”. Pero, frente a la posible sesión que la próxima semana podría definir el futuro del paquete de reformas, ahora recortado, circula una advertencia entre los diputados de UxP: “El que vota a favor, está afuera del bloque”.

Fuente: TN