El UPD (Último Primer Día) es una costumbre de los alumnos de secundaria para festejar el último día de clases. En este caso, el boliche elegido, ubicado en calle San Martín 1161, estaba clausurado por el IPLA pero al momento de alquilarlo, los padres de los jóvenes no lo sabían, ya que los papeles estaban en condiciones.

Los jóvenes fueron desalojados del boliche de calle San Martín.
El IPLA procedió junto a la policía a desalojar el local y los jóvenes no entendían porque pasaba esto cuando anteriormente firmaron un contrato para alquilar el espacio y llevar adelante el UPD de cinco colegios de San Miguel de Tucumán.
En estos momentos, pasando la mala experiencia, los padres de los damnificados iniciarán acciones legales contra los dueños del boliche y buscarán dar con el paradero del hombre que vendió las entradas.
Es un boliche que funcionaba como tal y se vendieron de manera anticipada unas pulseras que tenían un valor de $1.000 y en la puerta $1.500. Hasta el momento 11 colegios habrían participado.
Alrededor de 1.000 chicos querían entrar y el IPLA no les permitió el ingreso. Según trascendió, alguien vendió las entradas sin autorización y la difusión se hizo como “estilo after”, en redes sociales.
Denuncia
No se cumplió con los permisos y trámites y se cayó el plan de pago y habría una vinculación entre el hombre que las vendía y el boliche. Los padres acusan estafa y se agruparon para denunciar y poder recuperar el dinero.
Tras lo sucedido, el boliche no tiene faja de clausura ni carteles que indiquen el nombre del local.
fuente: lv12



