La elección de Eduardo Cobos como defensor del Pueblo no sólo provocó el quiebre en el oficialismo sino también en la Unión Cívica Radical.
El interventor de la UCR, el concejal capitalino José “Lucho” Argañaraz, ratificó el respaldo a los legisladores José María Canelada (bloque UCR) y José Ricardo Ascárate (bancada UCR-Hipólito Yrigoyen), quienes votaron en favor de la designación Cobos como sucesor de Fernando Juri Debo.
“Canelada y Ascárate sólo cumplieron con lo que manda la Constitución: designar un defensor del Pueblo, justo cuando estaba por vencer el mandato del ombudsman y el cargo iba a quedar acéfalo. Pero hicieron más también. Si ellos se abstenían de votar, le iban a hacer un favor al peronismo. Si no se elegía ombudsman, el bloque del PJ iba a mantenerse unido. Nuestros legisladores cumplieron con la ley y, además, fracturaron al peronismo”, declaró Argañaraz.
Con esta defensa, el interventor del partido centenario dejó en claro que a pesar del pedido que hizo Ricardo Bussi, presidente de Fuerza Republicana, la Unión Cívica Radical no expulsará a sus parlamentarios, medida que si tomaron los republicanos con los legisladores Juan Rojas y Paulo Ternavasio.
El acuerdo entre la UCR y FR está lejos de concretarse, según la postura expuesta por un grupo de dirigentes radicales que repudiaron el pedido de expulsión de Canelada y Ascárate, “Bussi debería empezar a explicar la deserción de legisladores de su propio espacio, que evidentemente no están dispuestos a seguirle el juego de funcionalidad y dependencia con los designios del gobernador Juan Manzur”, arremetieron Exequiel Sassi, Gonzalo Guerra, Arturo Zucarelli y los ex diputados Félix Arturo Mothe y Alfredo Neme Scheij.
Por ahora, los únicos que mantienen un acercamiento con Ricardo Bussi, con miras a conformar un frente opositor para las elecciones nacionales, son los intendentes de Yerba Buena y Concepción, Mariano Campero y Roberto Sánchez, respectivamente.
Fuente Los Primeros TV



