Un sobreviviente del Holocausto se volvió a salvar de la muerte: llegó cuatro minutos tarde a la sinagoga donde iba a rezar cada sábado hace más de 50 años y el guiño del destino lo dejó fuera del brutal tiroteo donde murieron 11 personas.
Judah Samet tiene 80 años y, como todos los sábados, el abuelo se quiso reunir con sus conocidos a rezar en la Congregación del Árbol de la Vida, en Pittsburgh. Sin embargo, un problema con el estacionamiento de su auto lo demoró cuatro minutos y cuando finalmente entró al templo, había ocurrido un desastre.

Sin embargo, esta no fue la primera vez que la vida de Samet corrió peligro. Cuando tenía solo siete años, él y su familia fueron detenidos en Hungría por la policía secreta nazi y fueron trasladados en un tren a Auschwitz. Durante ese viaje los solvakianos atacaron el tren que los transportaba y eso cambio el destino: nunca llegaron a Auschwitz y fueron trasladados a Bergen-Belsen, en el norte de Alemania.

Los Samets llegaron a Berlín, donde fueron rescatados por una tripulación de tanques estadounidenses. Una semana después los liberaron y la familia se mudó a París y luego a Marsella, donde los pusieron en un barco con destino a Israel.
FUENTE: TN



