La desoladora muerte de Cipriano, el chico de 13 años asesinado de un escopetazo en la cara por su amigo de 15

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Ocurrió en la localidad bonaerense de Daireaux. Por su edad, el acusado es inimputable. El dolor, las dudas y el reclamo de justicia de la familia de la víctima. El crudo relato del único testigo presencial del homicidio

Antes de ir a jugar a la plaza y concurrir al entrenamiento con su equipo de fútbol, Cipriano Falgensteim, un chico de 13 años oriundo de la localidad bonaerense de Daireaux, pasó por la casa de su amigo “Caña”, un joven de 15, cuyas iniciales son I.C. La idea era ir a buscarlo hasta su domicilio y luego salir a divertirse un rato. Sin embargo, la tarde del 16 de septiembre pasado tomó un giro inesperado. Increíblemente, “Caña” se apareció delante de Cipriano con un fusil de gran tamaño entre sus manos. Se mostraba casi desafiante, como si se tratara de un juego.

Sorprendido y acaso con curiosidad, el chico de 13 le preguntó:“¿Tira eso?”.

“Caña” le dijo que el arma funcionaba y le apuntó directamente a la cabeza, como para que no quedaran dudas de que no se trataba de un juguete. “Sí, anda. ¿Querés ver?”, lo desafió. Enseguida, un estruendo aturdió la escena para siempre. Sin saber que estaba cargada, I.C. le disparó en el medio de la cara a su amigo Cipriano y lo mató prácticamente en el acto. Fue el propio agresor quien llamó a la ambulancia, pero no había mucho por hacer. Cipriano llegó sin vida al hospital.

Todo ocurrió en una casa ubicada en la calle Torres al 700, a unas 15 cuadras del centro de una localidad que no supera los 8.000 habitantes. Por orden del fiscalLeandro Cortelezzi, titular de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Trenque Lauquen, “Caña” fue demorado hasta que se realizaran las investigaciones de cómo había ocurrido el episodio. Para ello fue clave el testimonio de M., un amigo de Cipriano y de “Caña”, quien presenció el asesinato. De hecho, según contó el funcionario judicial a Infobae, tanto el chico asesinado como su amigo M. fueron invitados por “Caña” a su casa antes de ir a la plaza.Velas: la movilización de ayer en la sede de la fiscalíaVelas: la movilización de ayer en la sede de la fiscalía

De acuerdo con lo que pudieron reconstruir los investigadores a partir de la declaración del único testigo, antes de disparar, “Caña” les dijo a sus amigos que lo esperaran a que se cambiara para luego ir a la plaza. Fue en ese momento que en lugar de ponerse su indumentaria deportiva, fue a buscar el arma homicida, un fusil 243, usado generalmente para cazar, según explicó el fiscal a Infobae. Lo que dijo, según la Justicia, fue inquietante.

El joven agresor hizo alusión a sus amigos de que usaría esa arma en contra de otra persona con la que tenía problemas de vieja data. Fue en ese contexto que después le disparóCipriano le preguntó si el fusil andaba, le apuntó y le disparó en la cabeza, relató el fiscal Cortelezzi.

Por la ley argentina –agregó el funcionario– el agresor es inimputable. En ese sentido, dijo que el asesino estaba próximo a cumplir los 16 y que de haber tenido esa edad, su situación hubiera cambiado drásticamente. Sin embargo, al poco tiempo fue liberado. El expediente fue calificado como homicidio culposo. No se pudo establecer si hubo intención de matarlo. “No fue un accidente, fue un homicidio, pero no quiso matarlo. Fue negligencia y al momento del hecho, tenía el arma en sus manos, agregó el fiscal.

Entre otros datos que reveló el fiscal (por tratarse de menores de edad se abstuvo de revelar detalles de las declaraciones y las identidades) contó a Infobae que el padre de “Caña” es un hombre que trabaja en el campo y que tenía en su posesión varias armas, usadas todas para la actividad de la caza. “Tenía autorización para la tenencia del arma que mató a Cipriano. Sin embargo, al padre se le abrió una causa por tenencia de arma de guerra, que tramita en la UFI 6 de Trenque Lauquen y que está a cargo del fiscal Fabio Alberto Arcomano.

En cuanto al chico que disparó, el fiscal aseguró que está bajo tratamiento psiquiátrico y que “aún se encuentra en shock”. Por lo pronto, lo que dijo el amigo M. es central para la causa.Cipriano y su familiaCipriano y su familia

Infobae accedió a un audio en el que M., el otro menor presente en la escena, relata con crudeza cómo fue la secuencia previa al crimen. Su versión, brindada también en sede judicial, es muy similar a lo que se sabe oficialmente: “Caña” fue a buscar el fusil, les dijo que era para usarlo contra otra persona y luego le disparó a Cipriano.

“Estábamos ahí en lo del ‘Caña’ y él dice ‘ya vuelvo, me voy a ir a cambiar para ir a la plaza’. Nosotros ya teníamos pensado ir a entrenamiento después y le dije ‘bueno, pero después acompañamos a “Cipri” a buscar los botines’, así va a entrenar. Con la excusa de que se iba a ir a cambiar, vino con un fusil y con ese fusil dice ‘este va a ser para cuando venga el Donato’, porque como tienen bardo ellos, decía eso. Entonces dice el Cipri ‘¿tira eso, Caña?’ y para qué le dijo”.

El menor continuó: “El Caña dice: ‘sí, más vale, ¿querés ver?’. El Caña pensaba que no estaba cargada el arma y bueno, estaba cargada. Yo donde escuché el disparo, porque ni siquiera estaba prestando atención lo que estaban hablando, me aturdió el oído y lo vi al Cipri ytenía la cara toda hecha mierdaVine a declarar y dije toda la verdad”, señaló M.

Fuente: Infobae