Con mucha emoción recordamos a Ricardo Romero y a Héctor Bulacio. Lo hacemos en memoria de sus compañeros y hermanos Roberto Perez Manucci, Coco Martos y Carlos Sanchez que desde los sesenta protagonizaron Los Tucu Tucu. En ellos se mantiene la escencia identitaria del canto y la irrenunciable tucumanía zambera y cantora.

El que sigue es un poema de Juan Robledo:

La magnitud del canto

En que momento se callan las guitarras,

en que momento nos subimos al llanto,

porque de pronto el cielo de todos

la golondrina del adiós pasó volando.

Porqué no vienen a mi encuentro las palabras,

esas que siempre me están atropellando,

porqué no vienen los viejos Tucu-Tucu

a alegrarme las tristezas con el canto.

Ya no están Romero ni Bulacio

embajadores del canto tucumano,

los que fueron cantando por el mundo,

caballeros del cielo enamorado.

No debemos llorarlos porque el llanto

empañaría lo mucho que han lograd,

celebremos que aún estamos vivos

y que canten los que nunca habían cantado.

Ya no están Romero ni Bulacio

pero nos queda la magnitud del canto

y aún cuando caigan las flores del olvido

Los Tucu Tucu seguirán cantando.

Fuente: Carlos Diez, periodista y locutor nacional