El analista político Daniel Rosso habló de los nuevos ministros en el Frente de Todos, la figura de Manzur, la oposición, y más de la realidad política que tiene en vilo a Tucumán y a Argentina.
“Algunas interpretaciones que se hicieron en los medios pareciera que todo se debe a que uno de los integrantes de la coalición del kirchnerismo, avanza por espacios de poder. Se descontextualiza esa disputa de poder de cualquier debate político. Me parece interesante poder contextualizar políticamente lo que pasó”, afirma Rosso y comienza a desentrañar los acontecimientos de un país que realizó una elección en las PASO y que espera saber el nuevo rumbo que tomará el oficialismo luego de la derrota y a partir de los nuevos ministros que se incorporaron al gabinete nacional.
Un frente que camina con todos

El Frente de Todos incluyó nuevos ministros a la coalición. Foto: radiorafaela.com.ar
“En la provincia de Buenos Aires lo que se produjo es una deserción de votantes que votaron al Frente de Todos en las paso de 2019 de alrededor de un 10%. Hubo una desmovilización muy fuerte del votante propio del Frente de Todos. Una parte del Frente de Todos entiende que esta desmovilización se debió a que la política socio-económica no tuvo ni la amplitud, ni la velocidad, ni la intensidad que la crisis social demandaba”, cuenta Rosso en concreto de la provincia de Buenos Aires.
“¿Qué consecuencias traería esto? Hay un riesgo de una crisis de representatividad, la representatividad histórica de esos sectores populares (del 2do y 3er cordón) de la provincia de Buenos Aires, habría como un aviso de decir ‘mirá en esta situación no me muevo a votarte porque si lo que hacen no es suficiente, puedo pasar a votar otra opción'”, explica.
“Intensidad y magnitud tiene que tener ese proceso. Habría que ver cuánto hay de crecimiento y de acumulación privada. Muchas discusiones que irrumpieron a partir del domingo, se procesaron lunes y martes, y continúan en términos de qué es necesario hacer para no perder la representatividad de esos sectores populares, esa es la discusión”, detalla en referencia a la coalición del Frente de Todos.
“El análisis es que si el punto de partida es la lógica presidencialista histórica de la Argentina, o el análisis lo empezás por qué característica tiene un gobierno de coalición. En un gobierno de coalición, las decisiones estructurales, cómo cuál es el rumbo y el proyecto de país, se discuten entre las fuerzas principales que integran la coalición de gobierno. Porque acá no hubo una discusión puntual, acá hubo una discusión de cómo sigue el modelo económico para adelante”, comenta.
Los nuevos nombres, la figura de Manzur y la oposición silenciada

“Si vos tomás la frase de los ‘funcionarios que no funcionan’, yo creo que en este caso, sobre todo del gabinete, son todos dirigentes probados en la gestión, o han sido ministros o han sido ministros y gobernadores como el caso de Manzur. Manzur es un tipo hiper probado. Manzur fue ministro de salud, fue gobernador, ahora vuelve como jefe de gabinete. Me parece que si había algún tema acerca de funcionarios que no funcionaban o no ejecutaban todo el presupuesto, este conjunto de funcionarios que ingresó es obvio que no lo tienen. Se pueden equivocar, pueden cometer errores, ahora que no funcionen, que no ejecuten el presupuesto, no lo veo”, opina Rosso.
“La oposición representa los intereses de los sectores más poderosos, por lo tanto cualquier proceso de profundización de políticas públicas distributivas, lo van a intentar bloquear“, comenta en referencia al papel silencioso que juega en este contexto la oposición.

“Manzur es un tipo hiper probado, fue ministro de salud, fue gobernador, ahora vuelve como jefe de gabinete”, dice Rosso en referencia al Jefe de Gabinete, uno de los nuevos ministros del Frente de Todos. Foto: telam.com.ar
Febo asoma, pero con Todos
“Yo creo que sí se puede revertir el resultado de las PASO, hay un fenómeno particular acá, no es que esos votantes que les falta al Frente de Todos se fueron a otras opciones. La mayoría simplemente no votó. Hay de todos modos desplazamientos, se calcula que hay 500 mil votos que fueron al frente de izquierda. La mayoría no hizo un desplazamiento a otra opción. En este caso simplemente no votaron por disconformidad, por miedo a la pandemia, por múltiples factores”.
Para Rosso el enojo fue un factor clave que tuvo que ver las elecciones PASO. “SÍ hay una dimensión o variable que es el enojo, por no estar de acuerdo con las políticas del gobierno. Yo creo que efectivamente hay cambios significativos, se le da más intensidad a la política, que no es un problema de dirección, sino de intensidad, de velocidad. Si se hace ese cambio yo creo que una parte de esos votos van a estar en noviembre en el Frente de Todos”, finaliza.
fuente: lv12



