Pedro Florindo Sassone más conocido como Florindo Sassone, fue un compositor, músico, violinista y Director de orquesta argentino, como una coincidencia con otro gran músico Héctor Varela nace y muere en el mes de Enero.
Hijo de Carlos María y Luisa Cosso de Sassone, nace un 12 de Enero de 1912, nació en el barrio de Liniers, extremo oeste de la ciudad de Buenos Aires, donde hizo sus primeros estudios musicales y se recibe de profesor de violín. y fue el heredero de los estilos de Carlos Di Sarli y Osvaldo Fresedo, Florindo Sassone, tuvo una destacada trayectoria en la década del ’30 pero sin fortuna publicitaria y sin llegar al disco. A partir de su reaparición a mediados de 1946 marcó el comienzo de su exitosa carrera, para sus amigos era simplemente Pedro, su primer nombre de pila.

Luego de recibirse de profesor de violín, debuta profesionalmente en un conjunto que dirigía Antonio Polito que actuaba en Radio Belgrano. Al año siguiente pega el gran salto y pasa a ser violinista en la orquesta de Roberto Firpo. Pero es con Osvaldo Fresedo que Sassone comienza a beber a su manera el sentir del tango, que lo marcará para siempre
En 1935, formó su primer orquesta, debutó el 1 de enero de 1936 en Radio Belgrano y actuó en el café El Nacional, llamado la Catedral del tango de la calle Corrientes y el cabaré Marabú ubicado en Maipú 359, con la voz de Alberto Amor, quien estaba debutando profesionalmente a los 19 años. Tiempo más tarde Sassone pasó a Radio El Mundo donde hizo un programa, todos los mediodías, con una gran orquesta que tenía percusión, arpa y otros exóticos instrumentos.
Ya que nombré la Catedral del tango en Buenos Aires, debo recordarles que en nuestra provincia por allá del año 2007, también teníamos una Catedral del Tango, estaba ubicada por la calle Mendoza al 1.100 casi esquina Marcos Avellaneda, donde los bailarines gastaban sus zapatos y las percantas bien pitucas hacían galas con sus cortes
En 1935, ya desvinculado de El Pibe de la Paternal,
Siendo su orquesta, a partir de mil novecientos treinta y tantos, una agrupación excelentemente ajustada y de rico repertorio, no fue lo que se dice un boom. Claro; era el tiempo en que se disputaban la supremacía Francisco Canaro, Francisco Lomuto, Roberto Firpo, Julio De Caro, Edgardo Héctor Varela Donato, Roberto Zerrillo y Juan D’Arienzo que surgía con su ritmo nervioso.
Sassone estaba en el nivel de las orquestas de barrio como Rafael Santacápita, Mario Azzerboni, Miguel Padula, Alberto Las Heras, José Otero, Oscar Lavalle y tantas más que quedaron en el camino. Pero él persistió sin aflojar hasta que, por mérito propio, se encontró frente a su orquesta en uno de los estudios que Radio Belgrano tenía en la avenida Belgrano y Entre Ríos
Poco a poco fue moldeando un estilo propio, mezcla rara de Osvaldo Fresedo y Carlos Di Sarli, aunque llegó a no tener nada de ninguno de los dos y todo de Florindo Sassone. Es notable como en un artista pueden influir otros artistas y llegar a tener una absoluta personalidad.

Hay que escuchar atentamente una grabación instrumental para advertir dónde están escondidos Fresedo y Di Sarli. Como estar, están, pero al estilo Sassone. Dueño, además, de un buen gusto fuera de lo común.
Cultiva una forma auténtica de tango, con firme preponderancia de la pureza y lozanía de la línea melódica, enmarcada en los atractivos de un lúcido juego de recursos sonoros, siempre agradables y de muy cuidadosa factura. Se advierten con frecuencia algunos agregados de matices decorativos, modernamente intercalados, un tanto ajenos a la ortodoxa estructura tradicional de las orquestas típicas.
Era poco afecto al lucimiento de los ejecutantes solistas, poniendo el acento en la nutrida gama de efectos y matices a cargo de los distintos sectores instrumentales del conjunto.
En 1940, abandona la radio y la música para dedicarse a negocios particulares hasta el año 1946 que regresa y arma una modesta formación, con músicos noveles, para actuar en cafés y escenarios barriales.
En 1947, reformula su orquesta, retorna a la radio con mucho éxito y comienza a competir con los grandes directores. Vuelve a los más importantes escenarios porteños y a los bailes.
Pero en realidad, más allá de sus reconocidas virtudes, la presencia vocal de Jorge Casal fue fundamental para ese fenómeno. Este jovencito cantor irrumpió en el mundo artístico de la mano de Sassone, con una gran repercusión, asombrando a propios y extraños por el brillo de su voz y su potencia bien administrada. Como si fuera poco, con una pinta impresionante.
Lo mismo que otros maestros, tuvo que agregar otro cantor a su orquesta, y otra vez no se equivocó, contrató a Roberto Chanel.
Pasaron los años, la televisión ya estaba consolidada y Florindo fue uno de los primeros directores que se presentó ante las cámaras. En 1960, llegó a tener un programa, donde era la figura estelar.
Empezó a grabar para la RCA Víctor en 1947, contando durante su permanencia en este sello con cantores como Jorge Casal, Ángel “Paya” Díaz, Roberto Chanel, Carlos Malbrán, Raúl Lavalle y Rodolfo Galé. En 1959, Sassone pasó a Odeon, con diferentes vocalistas donde los registros instrumentales fueron adquiriendo mayor presencia. A partir de 1971 rotó para varios sellos: Carmusic, País, Music Hall, Embassy y Microfón.
Cuando Casal quiso pasarse a la orquesta de Aníbal Troilo, Sassone apeló ante el Sindicato Argentino de Músicos porque su orquesta tenía firmado un contrato para realizar los bailes de Carnaval de 1950, por lo que Jorge Casal debió realizar esas actuaciones antes de su incorporación a la orquesta de Pichuco.2
En 1960, Osvaldo De Santi dejó la orquesta de Alberto Mancione e ingresa a la de Florindo Sassone, realizando presentaciones por LR1 Radio El Mundo y Canales 7 y 11 ( Así canta Buenos Aires) de televisión. En esa década llegó a tener un programa, donde era la figura estelar.
En 1962, la orquesta contaba con un equipo de músicos excepcional: Osvaldo Requena en el piano; en la línea de bandoneones estaban Pastor Cores, Carlos Pazos, Jesús Méndez y Daniel Lomuto; en los violines, Roberto Guisado, Claudio González, Carlos Arnaiz, Domingo Mancuso, Juan Scafino y José Amatriali; con Enrique Marcheto en el contrabajo.
En 1966, viajó al Japón donde se presentó en las más importantes ciudades por espacio de varios meses. Para esa ocasión llevó como cantor a Mario Bustos. Seis años más tarde vuelve a ese país, esta vez con otra voz: Luciano Bianco.
En 1957 y 1971 puso música a la milonga Baldosa floja, con la colaboración de Julio Bocazzi, y al tango El último escalón, ambas con letra de Dante Gilardoni. Como compositor también le pertenecen: los tangos instrumentales: El relámpago, Cancha y junto a Mazzea, Rivera Sud, Bolívar y Chile, Tango caprichoso, Esquina gardeliana, entre otros. Por intermedio de la cantante litoraleña Ramona Galarza le presentaron a la cantante Zulema Robles con quien grabó el tango Madreselva el 28 de abril de 1970.
Colombia y Venezuela lo recibieron en 1975 y en Caracas, actuó junto a una delegación artística argentina. En esa oportunidad eran sus cantores: Oscar Macri y Rodolfo Lemos. Después una gira a Porto Alegre, en Brasil y a Asunción, capital del Paraguay.
Fueron voces de su orquesta, además de los ya nombrados —Amor, Casal, Chanel, Bustos, Luciano Bianco, Macri y Lemos— los cantores Carlos Malbrán, Raúl Lavalle, Rodolfo Galé, Andrés Peyró, Fontán Luna, Osvaldo Di Santi, Zulema Robles y Gloria Díaz.
Florindo Sassone no tiene una importante obra como compositor, pero podemos destacar entre sus temas más exitosos: la milonga “Baldosa floja” con la colaboración de Julio Bocazzi y el tango “El último escalón”, con Javier Mazzea, ambos con la pluma de Dante Gilardoni. También le pertenecen: los tangos instrumentales: “El relámpago”, “Cancha” y junto a Mazzea, “Rivera Sud”, “Bolívar y Chile”, “Tango caprichoso”, “Esquina gardeliana”, entre otros.
En su discografía se observa de tanto en tanto a su Sexteto Don Florindo con el que recreaba composiciones al estilo de la Guardia Vieja.
Estuvo casado por varias décadas con su esposa de nombre María, y falleció en Buenos Aires el 31 de enero de 1982 a los 70 años de edad.
Ing. Aldo Escobar



