Con un golazo de Ángel Di María, Argentina le está ganando 1-0 a Brasil cuando promedia el segundo tiempo de la final de la Copa América que se está jugando en el estadio Maracaná. El encuentro es muy áspero, con muchas infracciones, pero el conjunto de Lionel Scaloni acertó en su primera ocasión y se puso en ventaja a los 21 minutos.
Los primeros minutos mostraron un encuentro muy equilibrado, con escasas situaciones de gol y mucha fricción en la mitad de la cancha. En ese contexto, Brasil se mostró algo más adelantado y con un ligero dominio del balón, pero sin inquietar a Dibu Martínez.
Sin embargo, la primera ocasión fue para Argentina, con una corrida memorable de Di María, después de una asistencia de De Paul. El zurdo del PSG picó desde la derecha, aprovechó un error de Renan Lodi en el cierre y definió por encima de la cabeza del sorprendido Ederson.

El gol le dio tranquilidad a Argentina, que se adelantó unos metros y ya comenzó a marcar los tiempos del juego, ante un Brasil nervioso y sin demasiadas ideas. En ese panorama, la mejor chance estuvo en los pies de Messi, con un zurdazo que salió desviado.
Del otro lado, el conjunto de Tité apostó al desequilibrio de Neymar y a remates desde lejos, pero sin generar riesgo, más allá de algunos centros cruzados sobre el área de Martínez.
La mala noticia para el conjunto nacional fue la lesión de Di María, que pisó mal en otra corrida parecida a la del gol y debió ser atendido en su pie izquierdo. Sin embargo, pese a las muestras de dolor, el rosarino volvió para jugar la segunda parte. Por el lado de los brasileños, Tité buscó más profundidad con el ingreso de Firmino por el amonestado Fred.
Sin meterse atrás, Argentina sigue neutralizando a los brasileños con una buena presión y, cada tanto, inquieta con las corridas de Di María y Messi. La mayor preocupación es por el sector izquierdo de la defensa, con las incursiones de Richarlison por ese lado. Después de un gol anulado por posición adelantada, el delantero del Everton volvió a generar riesgo, pero Martínez tapó de manera magnífica con un manotazo.
Fuente: Pagina 12



