Famaillá, el nuevo epicentro de la interna peronista

En la mañana de este martes, miembros del gabinete municipal le presentaron su renuncia a José Orellana, anunciando su apoyo a una futura candidatura de Osvaldo Jaldo en 2023. Junto a ellos, un grupo de concejales también le soltó la mano al intendente de Famaillá y pasaron a engrosar las filas del Jaldismo.

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La interna en el peronismo tucumano comenzó a jugar fuerte en el interior y la ciudad de Famaillá se convirtió en un nuevo epicentro de la disputa política entre el gobernador, Juan Manzur, y su vice, Osvaldo Jaldo.

Durante la mañana del martes, y sin previo aviso, cuatro funcionarios del gabinete municipal le presentaron su renuncia al intendente José Orellana y se alinearon al presidente de la Legislatura frente a una posible candidatura en 2023. Se trata del secretario general, Juan Villafañe; el secretario de Gobierno, Rubén Medina; el secretario de Hacienda, Julio Zabala; y el secretario de Planificación Ciudadana, Mario Monteros.

Además, los concejales Eliana CarreñoRomina VillafañeRocío MartínezMartín Véliz y Marcelo Escasena, también dejaron de responder al jefe municipal, quien ya había dejado en claro su continuidad en las filas manzuristas. Del mismo modo lo hicieron su esposa y su hermano, los legisladores Sandra Mendoza Enrique Orellana, quienes integran el bloque Lealtad Peronista.  

Desde la Legislatura, su nueva trinchera, Jaldo celebró el “traspaso” de los funcionarios de Famaillá y aseguró que “quiénes nos acompaña son exfuncionarios del municipio de Famaillá, concejales de Famaillá que han tomado una decisión muy importante, valiente”. Además, destacó que los ahora ex funcionarios ocupaban cargos importantes en el Poder Ejecutivo de ese municipio, pero que “priorizaron la política y han dejado los cargos”.

El mensaje de Jaldo, anunciando el engrosamiento de sus filas, incluyó una chicana al gobernador: “la conducción del temor, del apriete, de la chequera, no da resultados. A los compañeros hay que persuadirlos, hay que cumplirle, hay que atenderlos los 365 días del año durante los 4 años para poder contar con ellos”.

La respuesta de los Orellana no tardó en llegar. Y fue el legislador Enrique Orellana, hermano del intendente de Famaillá, el primero en levantar el guante.

“Nosotros cimbronazos como esto en más de 30 años que tenemos de experiencia en la política ya hemos vivido muchísimas veces, nada nos llama la atención”, enfatizó.

“Lo que nos caracteriza es trabajar los 365 días del año, no esperar que haya una elección o esperar la desgracia del otro para sacar ventaja, al contrario. Somos los que siempre estamos, nunca fue discutido el liderazgo de José Orellana en Famaillá, no nos metemos en saco ajeno”, fustigó.

Si bien intentó quitarle dramatismo al tendal de renuncias y aseguró que eso no afecta el liderazgo de su hermano en el municipio, Orellana lamentó que la interna del oficialismo se dé en el marco de la pandemia de coronavirus. En este sentido, se mostró preocupado por los 1.500 empleados legislativos despedidos y la interpelación al ministro de Educación, Juan Pablo Litchmajer, y aseguró que en este momento se debe priorizar “la salud, la libertad y especialmente que la gente pueda vivir tranquila”.

El legislador, que ratificó su acompañamiento al proyecto del gobernador Manzur y de su hermano José en Famaillá, no evitó responder a la polémica frase de Osvaldo Jaldo en conferencia de prensa, refiriéndose a “la conducción del temor, del apriete, de la chequera”. “Los hechos son los que hablan por las personas: él dejó 1.500 personas en la calle, compañeros y dirigentes que trabajaron para que él esté ahí. Los hechos hablan cuando se corre alguien y se ven colas de filas de gente que quiere entrar; bienvenido en buena hora que puedan darle solución, pero no se puede hablar de esa manera si han llegado a hacer lo que ya saben: jugar con el hambre de la gente”, sentenció. 

FUENTE: El tucumano

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