Falleció hoy en Tandil Juan Carlos Pugliese (hijo). Si bien “Juanca” tenía entidad propia, pedía agregar la aclaración, una suerte de distinción y homenaje a la vez a su padre en cada gesto y mención. Juan Carlos, fue docente de alma y se destacó en la política universitaria teniendo reconocimiento de sus pares y comunidades en las que participó. Fue electo Rector de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, llegando a ser presidente del Consejo interuniversitario Nacional (CIN), fue Subsecretario de Gestión Educativa, Ministerio de Educación de la Nación, miembro de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU), paso de allí en 2002, cuando hacía falta unidad nacional, a ser Secretario de Políticas Universitarias.

Producto de todo esto, insertó a una nueva universidad nacional en el sistema universitario en los 80, legitimó, desde el trabajo, dedicación y hombría de bien, a las políticas de evaluación y aseguramiento de la calidad.  Cuando fue necesario aportar a la cohesión del sistema, asumió el desafío de generar un cambio radical en las políticas públicas universitarias, un marco de relación diferente entre el Estado y las universidades desde la SPU. Un ejemplo de ello, es que se dejó de impugnar estatutos de las universidades nacionales. Hacía falta un universitario de ley para que se respete la autonomía y autarquía. Desde su gestión, se desplegaron una serie de medidas basadas en el diálogo como herramienta para el acuerdo, aun en la adversidad supo construir equipos variados y plurales para articular el sistema, motorizar el fortalecimiento de la extensión universitaria en clave de desarrollo local, invitando a pensar a la universidad en su territorio y sus realidades. Se ubicó al estudiante como sujeto de la realidad universitaria, desde las políticas de bienestar. Impulsó el desarrollo científico, la vinculación y transferencia con anclaje a los problemas sociales y se instaló a la internacionalización de la educación superior como eje de la política universitaria como nunca había sido hecho. La defensa de la educación pública, democrática, gratuita y laica, pero a su vez, el respeto hacia las instituciones privadas, fueron claves en todo momento. Esto permitió al sistema universitario argentino consolidar a algunas de estas medidas como líneas estratégicas propias del sistema.

La defensa de la educación pública, democrática, gratuita y laica, pero a su vez, el respeto hacia las instituciones privadas, fueron claves en todo momento Se dio un gusto, unir dos pasiones: universidad y fútbol. Así es que fue gestor de un proyecto único, la primera universidad del deporte, que como no podía ser de otra forma, tiene una franja roja que le cruza el pecho y nació el Instituto Universitario River Plate, cuya Biblioteca lleva su nombre. Un homenaje, oportuno, de la comunidad que nació de su iniciativa. Trató en el último tiempo de mejorar y democratizar la formación de las fuerzas de seguridad de la nación. Trabajó años para impulsar una nueva ley de educación superior, discutimos mucho, acordamos poco, nos reímos más. Universitario cabal, por encima de colores y partidos. Juan Carlos, la generosidad de convocar, compartir e impulsar equipos, dio lugar a mujeres y hombres a que lideren proyectos y procesos de construcción del sistema como tal, integrando y potenciando la agenda actual de muestras universidades. Para muchos hoy se fue un amigo afectuoso y leal, un maestro, alguien que estaba dispuesto a escuchar, orientar y aconsejar a quienes, como yo, desde chico lo buscábamos con alguna idea o proyecto y recibíamos siempre una respuesta atenta, una lectura profunda y una sugerencia atinada, desde una tesis a un artículo, toda tenia devoluciones y uno las esperaba con ansias y agradecido. Quedaron pendientes, la picada con los fiambres de su querido Tandil y la vuelta al Monumental para ver a River y hablar de universidad. Gracias.

Paulo Falcón

Fuente Perfil.com

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