“Las expectativas que tiene los productores con el poroto son bastantes buenas, ya que las lluvias acompañaron el desarrollo del cultivo; no así en otros, como maíz y soja que sufrieron estrés en diciembre y enero. A partir de ahí, y durante febrero, las lluvias se regularizaron y acompañaron a la siembra de poroto que se da en esas fechas”, señaló a LA GACETA Rural Oscar Nicéforo Vizgarra, coordinador del proyecto de Legumbres Secas de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres
Al suceder esto, añadió, el cultivo durante la siembra y el nacimiento casi no sufrió déficit hídrico, lo que permitió un muy buen arranque por lo que las plantas lograron una muy buena estructura.
“Cuando llegó marzo, en general hubo buenas precipitaciones, salvo excepciones, que también permitió que el cultivo avance casi sin inconvenientes. Las lluvias, además, permitieron que enfermedades virósicas como los mosaicos dorados y enano- no prosperen, debido a que su vector -la mosca blanca- no se desarrolló adecuadamente, porque el agua no permitía que complete su ciclo”, agregó.
Vizgarra se mostró sorprendido por el muy buen desarrollo y sanidad que presenta el poroto, debido a como se presentaron las condiciones climáticas favorables a este cultivo. “Hace mucho tiempo que no tenemos un año como este; generalmente la ausencia de lluvias en algún período de cultivo lo perjudica y en esta campaña el agua casi acompañó al desarrollo del poroto en los momentos que lo necesitaba”, celebró.
Admitió que, en algún momento, se pudo ver que faltaron algunos días de sol y de buena heliofanía: “pero en general los cultivos reaccionaron bien a esa falta solar”.
Insistió en que, además, se están presentando pocos problemas de enfermedades. “Se vio algo de bacteriosis común cuando subió la temperatura, pero con aplicaciones de productos se la controló. También algo de hongos como fusarium, pytium y rizotocnia”, dijo.
Precisó que en el sur de la provincia se vieron síntomas de manchas angular, en aquellos lugares en los que se registró amplitud térmica.
Más allá de las buenas noticias, Vizgarra pronunció algunas sugerencias. “Resulta importante que los productores no se distraigan y tengan presente el problema que ocasiona el ácaro blanco; sobre todo, en el estado fenológico en que se encuentran las plantas de poroto. Cuando aparece genera que los trifolios de la punta de las plantas aparezcan más chicos y de color rojizo, lo que indica que apareció esta plaga y se debe controlar para evitar su diseminación que es muy rápida”, indicó.
En cuanto a los rendimientos, también se mostró optimista. “Los cultivos están bien desarrollados y sanos, sobre todo en los lotes rotados, por lo que en general se esperan buenos rendimientos”, dijo.
Fuente: La Gaceta



