Apolinario Torres salió de la cárcel después de cumplir una condena de 25 años por violar y asesinar a una nena que era de su familia y ya se encuentra otra vez preso. Esta vez, cayó por raptar, torturar y abusar sexualmente de otra mujer.
En el primer crimen estuvo involucrado su sobrino Miguel Lencina, acusado de secuestrar y hacer desaparecer a Fernanda Aguirre. Abusaron de una nena durante horas hasta dejarla al borde de la muerte y, al ver que todavía respiraba cuando regresaron, la asesinaron.
La mamá de la víctima, en ese momento, pidió que no lo liberaran porque si lo hacían volvería a matar. La mujer advirtió que era una persona que no podía recuperarse y que era un peligro para la sociedad. Más de dos décadas después y de nuevo en libertad, el mismo Torres le dio la razón.



