El joven Kirill Tereshin de 23 años continúa haciendo debuts en distintas disciplinas. Después de participar en un campeonato de “bofetadas” en donde perdió contra el campeón ruso “The Dumpling” Kamotskiy a principios de año, el culturista se metió en una jaula para hacer su presentación en las artes marciales mixtas.

Su rival fue el experimentado bloguero y luchador Oleg Mongol, veinte años mayor. Ambos se enfrentaron en un gimnasio de Abakan (Jakarasia, Rusia) pero Popeye no pasó del primer round.

Pese a no contar con peleas previas, Tereshin hizo un buen papel durante los primeros segundos en donde salió a atacar desde el primer momento. Sin embargo, y pese a tener unos bíceps de casi 60 centímetros, su físico no soportó y perdió por sumisión.

El 85% de aceite, 7,5% de lidocaína y 7,5% del alcohol que conforman el Synthol, no fueron suficientes para vencer a su oponente. El joven ruso cosechó su primera derrota antes de los cuatro minutos de enfrentamiento, después de que Mongol lo derribara y le practicara un estrangulamiento que terminó con los tres toques en la lona de Tereshin que marcaron su rendición.

“Popeye”, como se lo apodó después de obtener un desproporcionado tamaño en los músculos de sus brazos, fue noticia en julio de este año, cuando pidió ayuda a través de un video que publicó en sus redes sociales.

“Aquí en Moscú, donde no fui examinado, dicen que no se puede lidiar con esto. Hice una solicitud a Alemania e Israel, dicen que me pueden ayudar allí, pero es muy costoso. Necesito recaudar dinero a través de la televisión. Quiero deshacerme de estos (en referencia a sus brazos) y pedir ayuda. Nadie pudo evitarlo, yo soy el culpable de esto, y sobre el futuro… Dios sabe lo que sucederá después”, comentó.

Es que el producto que utilizó para llenarse los músculos de aceite se utiliza usualmente para abrillantar por fuera el cuerpo de un competidor de físicolculturismo. El joven comenzó a padecer las consecuencias de tener ese líquido en su organismo: “Tuve una fiebre, cerca de 40 grados, estaba tirado en la cama sintiendo que me moría”.

“Solía ​​ir al gimnasio durante dos años antes de ser llamado al servicio militar. En el ejército, me preocupaba tener dificultades y perder peso, así que decidí probar el aceite. Cuando terminé el servicio militar, comencé a transformarme e hice todo en casa”, agregó.

El médico especialista ruso Yuriy Serebryanskiny reconoció en su momento que Tereshin “podría perder movimiento en sus brazos, los músculos podrían convertirse en lastre que no podrá usar para levantar cosas. Podría terminar discapacitado”.

Además, detalló que el consumo puede causar embolias pulmonares, daño a los nervios, infecciones, lipogranuloma esclerosante, derrames cerebrales y quistes o úlceras de aceite en el músculo.

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