La jueza Alejandra Provitola, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal N°6 declaró clausurada la instrucción de la causa por presunto abuso sexual y la remitió a Mesa de Sorteos de Tribunales Orales para la elevación a juicio contra el exdiputado nacional por Tucumán, José Orellana, actual intendente de Famaillá.
“Encontrándose completa la instrucción el sumario en los términos del artículo 193 del C.P.P.N., habiéndose pronunciado el Ministerio Público Fiscal en los términos de los artículos 346, 347 y ccdtes del mismo cuerpo legal, no habiendo formulado la defensa del imputado José Orellana oposiciones ni deducido excepciones, y a su vez, no se ha expedido en los términos del art. 349, inc. 3ro., del C.P.P.N., de conformidad con lo previsto en el art. 349 del C.P.P.N. y dado que el recurso de queja por casación de negada que se encuentra pendiente no resulta óbice para la prosecución del proceso, DECLARESE CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN DE ESTE SUMARIO”, resolvió el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nª6.
En ese sentido, la jueza Provitola estableció que “habiéndose dispuesto la clausura de la instrucción, remítase digitalmente la presente causa a la Mesa de Sorteos de Tribunales Orales en lo Criminal y Correccional, con el objeto de que desinsacule el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional de la jurisdicción que intervendrá en la etapa de juicio, previa confección de la minuta de elevación mediante el Sistema Integral de Gestión Judicial LEX 100”.
El procesamiento de Orellana
El pasado 19 de mayo, Orellana fue procesado por el delito de abuso sexual por los jueces de la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Ignacio Rodríguez Varela y Alberto Seijas.
Los jueces valoraron los informes realizados por la Dirección de Orientación, Acompañamiento y Protección de las víctimas, del que se desprende el “estado psicofísico” de la denunciante, caracterizado por angustia y ansiedad, entre otras emociones, y la “amplitud probatoria” pese a que este tipo de situaciones “suelen ocurrir en ámbitos de intimidad y en ausencia de testigos”.
El fallo firmado por Rodríguez Varela y Seijas recuerda que, en la anterior intervención del Tribunal, con integración parcialmente distinta, se había confirmado la falta de mérito para procesar o sobreseer a Orellana, debido a contradicciones en las declaraciones de la víctima y de un testigo. La denunciante trabajaba como asesora de la exdiputada socialista, Gabriela Troiano.
Nuevos testimonios aportados que incluyen la secuencia de las filmaciones del pasillo donde se habría producido el encuentro entre Orellana y la denunciante sirvieron a los jueces para dictar el procesamiento.
“Los elementos incorporados permiten tener por acreditada la intervención culpable de Orellana en el suceso que se le atribuye”, aseveraron, y aclararon que “la prueba reunida conforma la convicción necesaria para dictar el procesamiento de José Fernando Orellana en orden al delito de abuso sexual”.
“La naturaleza de las cosas reclama una valoración realista puesto que (episodios como el investigado) suelen ocurrir en ámbitos de intimidad y en ausencia de testigos, por lo que el relato de la víctima adquiere una especial trascendencia probatoria y debe ser valorado con esmero, en lo posible recabando el auxilio de especialistas, como ha sido hecho en este proceso”, apuntaron.
La denuncia
Agustina Poch es el nombre de la joven que denunció al exdiputado tucumano. Dos años después del presunto abuso del intendente de Famaillá, se animó a relatar lo ocurrido en primera persona, más allá de la denuncia judicial.“Fue el 11 de noviembre entre la 1 y las 2 de la tarde. Lo recuerdo porque era el Día del Empleado Legislativo. Ese día no hubo asueto. Recibí el llamado telefónico de la empleada de seguridad de abajo, diciéndome que no se podía contactar con la oficina de Orellana y que había gente que quería ingresar. Dejé el teléfono descolgado y fui a la oficina del diputado. Estaban él y su secretario. Saludé y entré, y el secretario se fue”, detalló en diálogo con parlamentario.com.
Luego, explicó que “hubo un ida y vuelta donde él (Orellana) me tomó de las manos, me preguntó cómo estaba, porque se había enterado de que ‘no me la estaban haciendo pasar bien’, que necesitaba alguien que me quiera… Me dijo ‘me encantás desde el primer día que te vi’ y me hizo anotar su número de teléfono. Me dijo que le escribiera, que le contara cómo estaba. Que me veía mucho más flaca. Que estaba nerviosa y que bajara la ansiedad”.
“En ese momento le dije que me iba. Me dijo ‘vení’, me dio como un abrazo y varios besos en el interior de la oreja izquierda, mientras me decía que nadie me había besado así. Yo le dije ‘no, claramente no’ y me fui de su despacho”, relató.Tres testigos que la vieron al salir del despacho de Orellana “fueron contestes con el relato de Agustina” aseguró la abogada María Elena Barbagelata, pero advirtió que “el secretario de Orellana, que fue el único que declaró en su nombre, mintió diciendo que Agustina salió del despacho con ella y que no se quedaron solos. Y la jueza tomó esa declaración para dictar la falta de mérito”.
Mensajes de Whatsapp
“Amiga, yo sé que en vos y en tu corazón nunca está el ánimo de hacer daño, y yo con vos tuve un trato de amigo con respeto. Lo único que te pido si es cierto que hay denuncia que no me perjudiques, porque yo tengo familia y en mi cargo complica todo. Gracias de corazón, José Orellana”, le escribió el jefe municipal famaillense días después.
Al regresar de un viajo a Chile con la diputada Troiano presentó la denuncia, pero seguía cruzándose a Orellana en los pasillos del Congreso hasta que en marzo de 2017 mudó su despacho, tras reiterados pedidos de la denunciante a la Presidencia. El mandato del tucumano caducó en 2019, cuando asumió como intendente de Famaillá.
Fuente el tucumano.



