En la jornada de este viernes, tras la publicación de Decreto de Necesidad y Urgencia que establece nuevas restricciones para el AMBA, el gobierno tucumano debía resolver cómo se aplicarían las nuevas disposiciones en la provincia.
Tras una reunión de los miembros del COE con los ministros de las áreas competentes, se confirmó, entre otros puntos, que el comercio funcionará en horario corrido, de lunes a viernes de 10 a 19 y los sábados de 9 a 15.
Como se esperaba, la medida no cayó bien entre los propietarios de comercios, quienes se niegan a cumplir con el horario corrido. Cristian Romero, dueño de dos locales del microcentro tucumano, le dijo a este diario, antes de conocerse la medida, que el horario corrido significará el cierre de muchos negocios, por lo que no están dispuestos a acatar la medida del Ejecutivo.
“Con el paro de colectivos, si en un horario cortado no vendemos nada, con una restricción horaria nos obligarían a atender a las tres de la tarde. Porque más que sea verano o invierno, lo que sea, el tucumano no sale a la siesta. El horario corrido nos implica cero ventas, gastos de luz y más deuda”, se quejó.
“Ya acatamos todo, hicimos lo que pudimos. Nos endeudamos, muchos se fundieron, muchos cerraron. Los que seguimos estamos con deudas de alquiler y planes de pago de Rentas y AFIP”, lamentó Romero en diálogo con eltucumano.com.
Y las protestas no se hicieron esperar. En la tarde de este viernes, minutos después de que la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aigasse, confirmara la nueva disposición, integrantes de la Cámara de Comercio de Tucumán se manifestaron en las principales arterias del microcentro. “El horario corrido provocará el cierre de locales y generará desempleo”, aseguraron los comerciantes, notablemente irritados.
Fuente: el tucumano



