Ayer martes, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner respondió a las acusaciones que hicieron en su contra los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, que solicitaron una pena de 12 años de cárcel por asociación ilícita y administración fraudulenta en el juicio de Vialidad.
A través de , la expresidenta hizo su descargo luego que el Tribunal Oral Federal 2 rechazara su pedido para ampliar la declaración indagatoria en el juicio por supuesto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz, en el que la Fiscalía pidió que se la condene a 12 años de cárcel y a inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Hoy, nuevamente a través de las redes sociales, Cristina volvió a salir con los tapones de punta contra los fiscales a los que mandó a agarrar los libros y también cuestionar al diario Clarín.
“‘Tres toneladas de pruebas’”: Clarín y los fiscales Luciani y Mola deben dejar de mirar Netflix”, acusó la Vicepresidenta en un tuit que tenía adjunto una tapa del medio porteño.
Y luego arremetió: “Agarren la Constitución, los libros de derecho administrativo y el código penal y procesal, que no muerden”
Durante su descargo de este martes, Cristina mostró mensajes y conversaciones telefónicas entre el tucumano y exfuncionario kirchnerista José López, el empresario de la construcción Nicolás Caputo, amigo íntimo del ex presidente Mauricio Macri, y Eduardo Gutiérrez, empresario del grupo Farallón. “Cuando los fiscales ven que no tienen ningún tipo de prueba, porque no era como ellos decían, porque habían adoptado el guión de los medios, buscan pruebas en otras causas”, dijo y aseguró que le llamó la atención los nexos “de familiaridad y cercanía de todos los días” entre López, Caputo y Gutiérrez.



