La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó una nueva ofensiva comunicacional este martes contra la gestión libertaria. A través de un extenso escrito en sus redes sociales, expuso las críticas hacia la política económica del gobierno de Javier Milei. La ex mandataria utilizó la ironía para referirse a los debates sobre la flotación de la moneda y aseguró que el único flota flota que conoce es el que usan los chicos para jugar en la pileta. Su mensaje apuntó a desmontar lo que ella consideró una improvisación constante en materia cambiaria por parte del equipo económico.
La sucesión de esquemas monetarios
En su análisis, la dirigente desglosó los diferentes anuncios realizados por el oficialismo desde la campaña hasta la fecha. Recordó que en 2023 prometieron la dolarización y en 2024 hablaron de una competencia de monedas. Señaló que luego pasaron a un esquema de crawling peg y que recientemente el Banco Central anunció un dólar indexado para 2026. Para Kirchner, este derrotero evidenció la falta de un plan de estabilización consistente y demostró que las proyecciones de Luis Caputo y Santiago Bausili no se cumplieron.
Alarma por la inversión y el consumo
Más allá de la cuestión monetaria, el comunicado advirtió sobre el deterioro de la economía real. La ex jefa de Estado afirmó que la actividad se encuentra en caída libre debido a que el consumo no repunta. Enumeró factores preocupantes como el aumento de las importaciones y la salida de divisas por turismo. Un punto central de su argumento fue la Inversión Extranjera Directa. Aseguró que este indicador resultó negativo por primera vez desde el año 2003 y citó como ejemplo la retirada de la empresa Petronas del proyecto de GNL en Bahía Blanca.
Comparación de gestiones
Finalmente, la carta incluyó una defensa de sus propios mandatos al frente del Ejecutivo. Kirchner contrastó los números actuales con los registros de los períodos 2007-2011 y 2011-2015, donde según sus datos, la inversión extranjera tuvo saldos positivos millonarios. Cerró su mensaje sugiriendo que el presidente Milei comprendió que la inflación no es solo un fenómeno monetario, pero que todavía no logra encontrarle la solución a los problemas de gobierno.


