Tras el final del partido, se produjo una trifulca en el círculo central del campo entre jugadores de ambos equipos que rápidamente se trasladó a las gradas. Los jugadores uruguayos, liderados por Núñez, se dirigieron hacia donde estaban ubicados los aficionados colombianos. “En víspera de la final de nuestra Copa América queremos ratificar y advertir que no se tolerará ninguna acción que empañe una fiesta mundial del fútbol”, afirmó la Conmebol.
La situación se intensificó cuando Núñez, con los puños en alto, recibió un golpe en el rostro por parte de uno de los aficionados. “Es inadmisible que un hecho como el ocurrido en esta ocasión, convierta la pasión en violencia”, agregó la organización. Los esfuerzos de la policía por separar a los involucrados resultaron infructuosos durante varios minutos.
Este incidente ha generado gran preocupación en la Conmebol, que enfatizó la importancia de mantener el orden y evitar la violencia en eventos deportivos. “No se tolerará ninguna actitud que transgreda la competencia deportiva y el espectáculo más lindo del mundo que pertenece a toda la familia”, concluyó.



