La realeza británica volvió a temblar. En un avance histórico del caso Epstein, detuvieron al ex príncipe Andrew bajo sospecha de mala conducta pública. La policía arrestó a Andrew Mountbatten Windsor este jueves. Irónicamente, el hermano del rey Carlos III celebraba su cumpleaños número 66. Tras el sorpresivo operativo, los agentes lo trasladaron hacia una celda oficial.
Allanamientos y confidencialidad
La intervención de las fuerzas de seguridad resultó contundente. La policía confirmó registros exhaustivos y simultáneos en domicilios de Berkshire y Norfolk. Durante la mañana, trascendieron varias fotografías del operativo. Las imágenes mostraron la llegada de vehículos oficiales a la histórica finca de Sandringham.
La Policía de Thames Valley lideró la investigación. Las autoridades evaluaron una denuncia formal por el presunto intercambio de material confidencial. Los investigadores sospechan que el ex príncipe compartió información sensible con Jeffrey Epstein. Este magnate financiero y traficante de personas murió en prisión en 2019.
Abusos y un final trágico
La relación entre Andrew y Epstein siempre generó polémica. Ese vínculo le costó la expulsión de la casa real y la pérdida de sus títulos. La cadena BBC aportó más datos. Señaló que la Policía investigó el traslado de una segunda mujer al Reino Unido para un encuentro sexual.
El historial de acusaciones sumó capítulos oscuros. Andrew habría mantenido relaciones con Virginia Giuffre cuando ella era menor de edad. La joven integraba la red de tráfico sexual del magnate. Giuffre firmó un acuerdo económico extrajudicial con el ex príncipe en 2022. Luego, se suicidó el 25 de abril de 2025 en Australia. Antes de morir, publicó unas memorias donde detalló tres encuentros sexuales con él.
Sus horas en detención
Andrew negó sistemática y enérgicamente cualquier irregularidad durante años. Sin embargo, su presente quedó marcado por el encierro. La prensa británica reveló detalles de su detención. Los agentes lo alojaron en una celda básica con una cama y un baño. Allí aguardó su interrogatorio sin recibir ningún trato especial.
Por lo general, la Justicia retiene a los sospechosos entre 12 y 24 horas. Luego, los acusa formalmente o los libera para continuar la investigación. La ley fija un tiempo máximo de retención de 96 horas. Sin embargo, ese plazo requiere múltiples prórrogas de altos mandos y de un Tribunal de Magistrados.


