El paraguas será el accesorio indispensable del día. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) renovó la alerta amarilla en Tucumán para este viernes, anticipando una jornada marcada por la inestabilidad. Tras varios días de calor agobiante, la lluvia llegó finalmente para refrescar el ambiente en la provincia. Las precipitaciones provocaron un descenso notable en la temperatura desde las primeras horas de la mañana.
Un viernes fresco y húmedo
La jornada comenzó con condiciones otoñales en pleno verano. El termómetro marcó una mínima de 19 grados y la humedad trepó al 98%. Según el reporte oficial, estas condiciones se mantendrán durante todo el día. Se espera que la máxima apenas alcance los 28 grados por la tarde. El viento sopla desde el sector sudoeste, lo que contribuye a la sensación de frescura, aunque la visibilidad se encuentra reducida a 8 kilómetros.
Qué implica la advertencia
El informe del SMN detalla los riesgos de la jornada. El área será afectada por tormentas aisladas, algunas de las cuales podrían ser localmente fuertes. La alerta amarilla en Tucumán advierte sobre posible caída de granizo e intensa actividad eléctrica. Además, se prevén ráfagas de viento de hasta 70 kilómetros por hora. Se estima una acumulación de lluvia de entre 30 y 70 milímetros, especialmente en las zonas de pedemonte.
Cómo sigue el fin de semana
El alivio térmico continuará un poco más. El pronóstico indica una tendencia similar para el sábado, con temperaturas oscilando entre los 19 y 28 grados y cielos nublados. Sin embargo, los tucumanos no deben guardar la ropa de verano. El calor regresará rápidamente el domingo. Para el cierre del fin de semana, se espera que la máxima vuelva a superar los 33 grados.


