“Al Gobierno lo veo en el rumbo equivocado, no hay futuro”, afirmó Mauricio Macri

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En un mano a mano con Jonatan VialeMauricio Macri aseguró que “la gente está angustiada por su trabajo, el futuro y la seguridad” y apuntó contra la gestión que lidera Alberto Fernández al aseverar que “al Gobierno lo veo en el rumbo equivocado, no hay futuro“.

Al comienzo de su presencia en Realidad Aumentada, el ex presidente aseguró que lo que más le preocupa es “la angustia de la gente. Me duele mucho ver a la gente tan angustiada. Ver gente llorando en la marcha expresando angustia por su trabajo, el futuro y la seguridad. Esa sensación de que el Estado te abandona y te pueden usurpar. Hay gente que tiene más miedo a la usurpación que a la infección, eso muestra un estado de fragilidad“.

En ese sentido, se mostró molesto por la postura de Alberto Fernández ante las movilizaciones y señaló: “Me preocupa enormemente que la reacción del Presidente y de su Gobierno sea enojarse con los que salen pacíficamente a expresar su preocupación ante esta cuarentena eterna que es tan dañina. Y decir que este no es el pueblo“.

En tanto, al analizar la gestión del Frente de Todos, el ex mandatario aseguró que “al Gobierno lo veo en el rumbo equivocado, no hay destino, no hay futuro. Una cosa es ir en el rumbo correcto y criticar los errores, como tuvimos nosotros, pero el barco va en la dirección que uno quiere que vaya, pero cuando va en la dirección equivocada no hay destino“.

Y ese conflicto con el mundo, dándole clases de cómo manejar la pandemia y haciendo un papelón. Ese no es el camino“, aseguró Macri y agregó: “Siento que Juntos por el Cambio ha sido constructivo como oposición, ha apoyado lo más posible y ha estado cerca apuntalando las decisiones que tomó el Gobierno. Pero lo que uno siente es un atropello sistemático de las instituciones“.

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Sobre las marchas: “Al kirchnerismo y al peronismo los desorientó perder la calle, los desalentó, porque siempre habían tenido el monopolio de la calle. Ahora es la rebelión de los mansos. Hay que tratar de aprender de los errores, pero no desandar todo lo bueno que se hizo y negar que había un rumbo correcto”.

Sobre la vuelta del kirchnerismo al Gobierno: “La vida me llevó a valorar una frase que dice ‘el éxito y el fracaso son dos impostores’. Me sirvió mucho cuando ganaba mucho en Boca, pero tendría que decirte ‘dame 10 años’. Si dentro de 10 años Juntos por el Cambio va por su segundo mandato, y el debate con el kirchnerismo es desde la racionalidad, y discutir quién hace las cosas mejores en el rumbo correcto, que es el que tomó Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil. Te diría: valió la pena. Un gobierno que mostró en 4 años algo insuficiente en lo económico, pero otra cultura del poder”.

Sobre su gestión: “Hoy escuchaba que la Oficina Anticorrupción se retira de las causas contra los funcionarios. Se apostaba a la cuestión tecnológica, teníamos energía y menos cortes de luz. Un gobierno que no se creía dueño de la verdad, pero cada día cimentar la institucionalidad”.

Autocrítica: “Asigné todo mi tiempo a la microeconomía. Las exportaciones, la AFIP, el expediente económico, los chinos, y no tenía resuelto lo central: tener moneda, que es lo que resuelve la pobreza. El 12 de agosto estábamos lejos de la expectativa. Un país con déficit, reservas, energía, exportaciones creciendo, pero muy lejos de la expectativa que dejé en diciembre de 2015 y mucha gente que decía ‘vengo haciendo un esfuerzo como nunca y no mejoré’, y por eso mucha gente nos abandonó, pero no me quiero desprender de ninguna de las cosas que no logré hacer”.

Sobre el futuro: “Soy tan pesimista como la mayoría de los argentinos, pero optimista por los próximos años. Porque la movilización de la gente, la rebeldía, liderado por las mujeres, me da esperanza”.
Sobre el peronismo y consensos: “Que el peronismo vuelva a recuperar su esencia, que sea el partido de los trabajadores, porque hoy es el partido de los que no trabajan. Deben sentarse en una mesa y todos Juntos por el Cambio está. Yo voy a estar si me llaman. Y se lo dije en octubre”.

Sobre su relación con Alberto Fernández: “No hablo más, después de que él dice cosas que yo no digo, para qué voy a hablar. No está bien que no haya mesura, que no haya equilibrio, el presidente es muy importante. Debe ser cuidadoso con la palabra, ser preciso. No puede decir todos los días algo que se contradice de 24 horas antes. Él está a tiempo de volver a empezar, porque pasaron meses. Pero tiene que ser sobre otras bases”.

Persecución judicial: “Me siento perseguido judicialmente. Es muy cínico porque ella habló sobre el Lawfare y se dedicó a perseguir a mi familia. Con la fiscal Boquin que puso un número fantasioso con el Correo, y yo al extremo de haber sobreactuado la distancia… no quise ayudar a mi papá, y por eso tiré todo para atrás. Lo que hizo Aguad no estuvo mal. No explique lo suficiente. Tendría que haber sido mucho mas cuidadoso”.

Sobre la rosca política: “La vara que yo tenía era mucho más alta, y yo tenía que cumplirla. Veníamos de muchos años de que el Estado beneficiara a la política y no a la gente. Sueño seguir ayudando a construir un puente, entre la política y la rosca necesaria, pero que tenga un sentido, no para aumentar los ñoquis en la Biblioteca del Congreso Nacional. No me gusta la rosca en sí”.

Acuerdos y consensos: “Hice autocríticas sinceras en términos de que un Presidente debe tener como prioridad garantizar los acuerdos centrales que te permitan fundar lo que hacés sobre columnas sólidas. La gente me votó a mí. Soy responsable de todos los que hicieron los funcionarios, ninguno de mis ministros fue votado por la gente. Y estoy muy orgulloso y creo que si yo hubiese estado tampoco hubiese logrado los consensos”.

Cristina Kirchner: “Ella siguió dominando el sistema, entonces no pudimos alcanzar acuerdos profundos. El control del sistema político, especialmente el peronista, me lo impidió. Hasta tal punto que no me pasó los atributos. Ella dijo: ‘Yo no perdí’. Cuando hablás en off con gobernadores, intendentes, todos querían desprenderse del liderazgo de Cristina, y ninguno pudo. Todos pensamos que ahora maneja todo ella, no hay un liderazgo claro del Presidente, que era la esperanza de muchos que lo votaron”.

Sobre la familia Macri: “Mi familia no es diferente a otras, no es especial. Es una familia. Lo que sí fue diferente es que hubo 2 personas en la familia que contaminaron la familia de problemas externos. Mi padre, por su capacidad de hacer, su complejidad, era una persona compleja, y yo que agregué lo que faltaba metiéndome en política. Y expuse a toda la familia a una dinámica horrible, porque la política te lleva a un mundo de agresiones, conflictos. Y mi hermano decidió canalizar sus broncas de una manera equivocada, diciendo muchas cosas que no tienen nada que ver con la realidad”.

Su rol en la oposición y posible candidatura: “Hoy siento que mi utilidad es fortalecer Juntos por el Cambio: primero, resolver la institucionalidad hoy, y después estar listos para volver a gobernar. En este camino, consolidarse y ampliarse. No me veo candidato el año que viene. Hoy no me anoto en ningún lugar. Me anoto en ayudar”.

Sobre el 2023: “Hoy siento que no ha terminado el proceso de lo que viví, una responsabilidad gigantesca con un enorme honor, pero que me provocó un enorme desgaste personal y familiar. Yo tengo una relación sana con todos mis dirigentes, los he ayudado a crecer, empezando por Horacio a quien más apoyé para que sea intendente de la Ciudad porque me parece sano. Y la que decide es la gente. Ojalá tener varios candidatos y en una PASO se resuelve”.

Sobre la causa de espionaje ilegal: “No mandé a espiar nunca a nadie. No creo en eso honestamente. Esta causa es un invento más del kirchnerismo. Los informes de los señores son un chiste. El de Cristian Ritondo decía que su mujer de hace 20 años era su amante”.

Más cuestionamientos al Gobierno: “Hoy la propiedad privada está en riesgo. Un gobierno que duda o debate. Así como debate si Venezuela es o no una dictadura, también debaten si hay que controlar o desalojar a alguien que usurpa”.

Sobre los planes sociales: “Valoro enormemente el trabajo de Stanley. Es el mismo tipo de error: nuestra debilidad política y nuestro idealismo de lograr contener. Los mismos planes, pero la mayoría de la gente se capacitó. Recibimos muchos planes pero la gente no se capacitaba. La gente se fue nutriendo de un oficio”.

Fuente A24

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