Ventana del Norte tuvo la posibilidad de entrevistar a Adriana Paz, mejor promedio de la Universidad Tecnológica de Tucumán del año 2021, estudiante de la carrera de mecánica quien nos contó sus inicios en la Facultad Regional, sus esfuerzos y perseverancia para llegar a ser la portadora de la bandera Nacional Argentina, también dialogamos sobre su futuro tan prometedor como ingeniera.
-Adriana contanos un poco sobre vos…
Mi nombre es Adriana Romina Paz, tengo 23 años, estudio Ingeniería Mecánica en la UTN-FRT. Trabajo de forma particular dando clases de inglés y matemáticas, también colaboro en el Departamento de Mecánica de mi facultad. Comencé a estudiar en el 2017, actualmente estoy cursando las últimas materias de la carrera y me quedan 11 finales para recibirme. Mi familia está compuesta por mis padres y yo, también tenemos dos perros que adoramos.
-¿Cuándo te diste cuenta de que Ingeniería mecánica era la carrera que seguirías?
La verdad es que en el último año del secundario tenía muchas dudas sobre qué carrera seguir, también me atraían otras profesiones, como abogacía y arquitectura. Como a futuro me proyectaba viajando al exterior para perfeccionarme, ingeniería fue la mejor opción. Al investigar sobre las distintas opciones, mecánica era la única que se ajustaba a mis gustos e intereses. Fue toda una sorpresa para mis padres cuando les dije que estudiaría ingeniería mecánica, pues mi papá es ingeniero mecánicograduado de la UTN y ejerce dicha profesión, por lo que sabía las dificultades a las que me enfrentaría en la carrera por ser mujer. Sin embargo, ambos me apoyaron en mi decisión y me acompañaron en el proceso de adaptación a la universidad.
– ¿Percibiste algún tipo de situación o alguna problemática por el hecho de ser mujer en una carrera de ingeniería?
Afortunadamente, jamás pasé por situaciones difíciles o incómodas con docentes en la carrera por ser mujer, si tuve que aguantar comentarios de compañeros en los primeros años de la carrera, quizás por los estereotipos de que la mecánica es solo para varones. Nunca permití que esos comentarios me bajonearan ni me hicieran dudar de mis capacidades, sino que los utilicé de motor para avanzar más rápido y demostrarles que estaban equivocados.
Igualmente, si quisiera resaltar que hace unos años en mi facultad se creó una oficina para atender los casos de género, a la cual se puede acudir a denunciar y pedir ayuda ante alguna situación de este tipo.
-¿Qué le dirías a las chicas que muchas veces no se atreven a seguir una carrera de ingeniería por el hecho de ser mujeres? A todas las chicas que les gustaría estudiar ingeniería ¡anímense!, vayan con todas sus fuerzas que sin dudas van a lograrlo. No negaré que se pone cuesta arriba a veces, pero jamás deben compararse con los compañeros ni escuchar los comentarios que pueden llegar a decir, mucho menos creer que somos inferiores. Deben estar preparadas y atentas para soportar situaciones difíciles, sepan pedir ayuda y saber a quién acudir, rodéense de compañeros que las impulsen y las
traten como pares, porque los hay. Tuve la suerte de conocer compañeros maravillosos como personas y que jamás me trataron diferente por ser mujer.
-¿Cuál fue tu reacción al enterarte que sos abanderada, el mejor promedio de la UTN-FRT y la única mujer entre los 9 mejores promedios?
Cuando me enteré, estaba en mi casa entre clases. Mi primera reacción fue leer 5 veces el listado, realmente no podía creerlo, segundo digerir la noticia. Fue una mezcla de sorpresay alegría total. Cuando terminé de caer con la noticia, corrí a contarles a mis padres y a mi novio, quienes se alegraron por mí. Fue una gran sorpresa y es un enorme orgullo portar la bandera nacional y representar a mi facultad. Es una gran responsabilidad y a la vez es lindo poder retribuirle de alguna forma a la facultad que tanto me dio. Por otro lado, me emocionó mucho saber que varios alumnos de mecánica estábamos entre los mejores promedios, compañeros con quienes curso hace varios años y conozco. Respecto a ser la única mujer entre los 9 mejores promedios, me gustaría que sirva de aliento a todas mis compañeras de ingeniería, no sólo mecánica. Sepan que todo se puede lograr. De verdad espero que los próximos años haya más chicas entre los mejores promedios, sean de la carrera que sean. También me emocioné muchísimo al saber que soy, hace varios años, la primera abanderada mujer de la facultad. Espero ser la primera de varias.

-¿Qué tipo de aspiraciones a futuro tenés?
En cuanto al futuro, en lo cercano deseo viajar a Alemania para realizar investigación y una pasantía laboral con una beca para la que aún estoy compitiendo. Luego, volver a Argentina a finalizar mi carrera y comenzar la carrera de posgrado para la cual me becó la UTN. Una vez especializada y con experiencia laboral, deseo expandir mis horizontes hacia Europa y quizás asentarme allí.
–Cómo viviste tu primer acto como abanderada, la primer colación de grado en la UTN Tucumán con los protocolos correspondientes.
Fue un día de locos y muy atareado. Esa misma tarde del acto, rendía un examen final que venía preparando hacía varias semanas. Tenía los típicos nervios pre-examen y se sumaba el “debutar” con la bandera. Agradezco a la facultad por organizar todo y darnos la oportunidad de vivir esa experiencia que no tiene precio, pudimos darles a nuestras familias la satisfacción y alegría de asistir al acto o luego ver una foto. Participar de un acto tan importante para los egresados y la facultad, fue un completo honor. Respetando protocolos, pudimos vivir la experiencia de manera segura. Espero que haya más actos en lo que resta del año.

Ventana del Norte
Luciana Paz




