Los últimos días se pudo ver un Gobernador cegado de odio con sed de venganza, como un niño que le quitaron la pelota. Inmediatamente después de perder la votación que lo impuso a “Lalo” Cobos como Defensor del Pueblo, el Gobernador Juan Manzur empezó la división. Echó a funcionarios de su gabinete con lazos estrechos con Legisladores que no jugaron para su equipo, partió el bloque oficialista en la Legislatura de Tucumán y al suyo lo llamó “Lealtad Peronista”.

Pero no se dió cuenta que solo son 11 nivelando para abajo con el resto de los bloques, lo mismo hizo con los Concejales de la capital, también los rotuló con el mismo nombre para diferenciarlos de su enemigo, Un gran favor le hace al enemigo que le hacen ver, si repasamos uno por uno, salvo el edil Fernando Juri por su experiencia, los demás se volvieron cuestionables por la sociedad debido al débil rol capitalino y sus conductas.
Los amiguitos del Gobernador lo pusieron al arco siendo el dueño de la pelota, pero se lo ve enojado. Tan enojado que sorprende, ya no es el sereno conciliador , el tiempista y cobijador de antes. Todos saben que el dueño de la pelota cuando va al arco termina atajando solo y para peor es el que siempre pierde , al que todos lo culpan y en el proximo partido lo elijen al último otra vez de arquero . Los amiguitos del gobernador lo pusieron al arco y parece que no se dió cuenta.


Ventana del Norte


