A 242 años del natalacio de San Martín, Padre de la Patria

24

José Francisco de San Martín y Matorras nació en Yapeyú, Virreinato del Río de la Plata, el 25 de febrero de 1778. Cuando tenía seis años llegó con su familia a Cádiz, España, pero terminarían radicándose luego en la ciudad de Málaga donde comenzaría sus estudios en el Real Seminario de Nobles de Madrid y en la Escuela de Temporalidades de Málaga.

Comenzaría su carrera militar en el Regimiento de Murcia combatiendo en el norte de África, luego contra la dominación napoleónica de España y en las batallas de Bailén y La Albuera.

Con 34 años, en 1812, tras haber alcanzado el grado de teniente coronel, y luego de una escala en Londres, retornaría a Buenos Aires, para ponerse al servicio de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Así crearía el Regimiento de Granaderos a Caballo, el cual hoy lleva su nombre, y que tuvo su bautismo de fuego en el combate de San Lorenzo.

Más tarde se encargaría de la jefatura del Ejército del Norte reemplazando al general Manuel Belgrano. Allí concebiría su plan continental, comprendiendo que el triunfo patriota en la guerra de la independencia hispanoamericana solo se lograría con la eliminación de todos los núcleos realistas que eran los centros de poder leales a mantener el sistema colonial en América.

Nombrado gobernador de Cuyo pondría en marcha su proyecto, y tras organizar el Ejército de los Andes cruzaría la cordillera liderando la liberación de Chile tras las batallas de Chacabuco y Maipú.

Con este logro en su haber atacaría al centro del poder español en Sudamérica: la ciudad de Lima. Tras una nueva batalla declararía la independencia del Perú en 1821 y cerraría su carrera militar luego de producida la Entrevista de Guayaquil con Simón Bolívar, en 1822, donde cedió su ejército tras alcanzar la meta de liberación del Perú.

El 17 de agosto de 1850 a las tres de la tarde en su casa de Boulogne-sur-Mer, Francia, el padre de la patria se despediría de este mundo. “Desearía que mi corazón fuese depositado en el de Buenos Aires”, fue la voluntad póstuma del militar, y por ello desde 1880 sus restos descansan en la Capilla Nuestra Señora de la Paz, ubicada en la Catedral Metropolitana, siendo custodiado permanentemente por dos granaderos. /Diario Época