Un tucumano en las pruebas de la vacuna contra el VIH

Se trata del estudio Mosaico, que se lleva a cabo en Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Italia, México, Perú y Polonia. Una gran esperanza.

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“En tiempos de vacunas, en el mes del orgullo y después de 40 años de los primeros casos de Virus de Inmunodeficiencia Humana, estoy muy contento de haber recibido la primera dosis de una vacuna contra el VIH”. Este texto, y en la foto una enorme sonrisa (notable a pesar del barbijo) fueron el modo que eligió hace unos días el tucumano Nicolás Ávila (27 años) para contar en Twitter su emoción: acaba de integrarse formalmente al estudio Mosaico, un ensayo clínico que ya se encuentra en fase 3, busca probar la eficacia de una vacuna preventiva para hacer frente al VIH.

El estudio se está haciendo en tres instituciones de la Ciudad de Buenos Aires (el Hospital General de Agudos Ramos Mejía, la fundación Huésped, y la fundación Helios) y el Instituto CAICI en Rosario. El objetivo es que 3.800 personas VIH negativas de 18 a 60 años y con alto riesgo de infectarse participen: los voluntarios como Nico reciben aleatoriamente vacuna o placebo.

“El estudio busca hombres cis y personas trans VIH negativas de 18 a 60 años que tengan relaciones con hombres cis y/o personas trans. Yo soy uno de los voluntarios de la Clínica de Salud Sexual del Hospital Ramos Mejía”, informa desde la Buenos Aires que se transformó en su lugar en el mundo en 2016. Cuenta también que se enteró de la convocatoria por Instagram, y no lo dudó (aunque tuvo sus momentos de “¿en qué me estoy metiendo?”, confiesa).

Se inscribió en febrero, en abril le hicieron la entrevista… y ya tiene la primera de cuatro dosis, que se colocan cada tres meses.

“Te dan también la consigna de seguir cuidándote como los venías haciendo”, agrega. Y la les dijeron que si en algún momento del proceso las diferencias son ya significativas, quienes reciben ahora placebo (dato que ignoran tanto los voluntarios como los investigadores) recibirán sus dosis de vacuna. (Ver el subtítulo “Por qué ha sido tan difícil…?”).

“Una vacuna es la mayor esperanza a largo plazo que tenemos de encontrar un método eficaz para controlar el crecimiento de la pandemia del VIH/sida”, señala. Y está orgulloso de ser parte de esta historia.

¿Por qué ha sido tan difícil encontrar una vacuna? El virus es hábil para mutar y hay varios subtipos. El proyecto se llama Mosaico, precisamente porque les hace frente a pesar de las diferencias.

Fuente: La Gaceta