La semana pasada, el presidente Alberto Fernández cuestionó el “relajamiento del sistema sanitario“, lo que generó malestar entre el personal de Salud de Tucumán . El Jefe de Estado tuvo que aclarar sus dichos y anunció un bono $6.500 durante tres meses en el marco de la pandemia de Coronavirus.
Este lunes, Fernández encabezó un encuentro con gobernadores e intendentes, donde anunció medidas para fortalecer el sistema de salud, acompañado por los mandatarios de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; de Neuquén, Omar Gutiérrez; de Santa Cruz, Alicia Kirchner; y de Santa Fe, Omar Perotti, y el intendente de Pilar, Federico Achával.
“Estamos anunciando aumento de camas, construcción de hospitales y la incorporación de 100 mil profesionales de la salud al bono por su esfuerzo. Valoro la salud pública desde siempre”, enfatizó el Presidente en su discurso.
“He visto en los últimos días distintas expresiones que expresaban malestar, atribuyéndome haberme referido en mi discurso público a cierto ‘relajamiento’ del personal médico y paramédico en la atención sanitaria durante la pandemia”, sostuvo Fernández a través de las redes sociales la mañana del domingo.
El titular del Ejecutivo nacional aclaró: “En realidad jamás dije semejante cosa. Es claro que sectores políticos y medios de comunicación opositores tergiversaron mis palabras tendenciosamente para colocarme a mí en una posición de crítica hacia el personal de salud cuando solo le guardo reconocimiento”.
Fernández anunció hoy la realización de 134 obras por 10.155 millones de pesos para ampliar la Red de Emergencia Sanitaria Federal e incorporar 1.415 camas ante la segunda ola de Covid-19, desde el Museo de la Casa Rosada.
Respuesta tucumana
Los dichos de Fernández llegaron a oídos de Carlos Faedda, un cirujano del servicio de Cirugía del Hospital Padilla, que decidió responderle al Presidente a través de su cuenta de Facebook, donde relató un poco de su trabajo desde el inicio de la pandemia en el nosocomio, las dificultades y la falta de reconocimiento.
“La sensación de angustia es permanente. Un estrés, no dormimos. Yo estuve con tratamiento con psiquiatras por pánico. Yo tengo 42 años, en 15 días cumplo 43 y tengo dos hijas chicas. El problema no es el miedo a la muerte, el miedo es saber quién se va hacer cargo de mis hijas si me enfermo y muero”, explicó crudamente sobre su realidad. Y agregó: “Nos rompemos el lomo día a día y nadie nos reconoce nada”.
Fuente el tucumano



