Hace muchos años que la dirigencia de Atlético Tucumán conducida por el Diputado Nacional Mario Leito no daba explicaciones. Las últimas asambleas ordinarias venían siendo aprobadas por unanimidad hasta hoy, hasta hoy valga la redundancia, porque un grupo de socios denominados F.A.S.C.A.T ( Frente Amplio de Socios de Atlético Tucumán) hicieron poner colorados a los dirigentes y seguidores oficialistas. Ayer al caer la tarde las instalaciones del estadio José Fierro se colmaron de socios que hacían fila, respetando el protocolo impuesto, para acreditarse de cara a la asamblea. Ya se sabía por información periodística que habría sorpresa porque medios de información pública adelantaron la alternancia a la comisión directiva y su cometido. El presidente del club Mario Leito abrió el proceso asambleísta con normalidad hasta que se trató el balance, los socios nucleados en F.A.S.C.A.T interpelaron al contador que no supo responder algunas de las preguntas que le hicieron y los socios obligaron aportando un informe a que se les responda por escrito las dudas del balance en cuestión. Tal interpelación, seguida de aplausos, que hace mucho en la conducción de Leito no existían en contra, rompieron con la hegemónica totalidad “Leitista” de las últimas asambleas que se aprobó al final pero que cuenta en acta con el voto disidente de los F.A.S.C.A.T.

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