32 C
San Miguel de Tucumán
jueves, abril 2, 2026
InicioInternacionalesMUJERES UNIDAS EN UN PARO INTERNACIONAL

MUJERES UNIDAS EN UN PARO INTERNACIONAL

La víspera de la marcha que se realiza hoy en todo el país y en América Latina se vive al calor de la organización con las compañeras.
Las Tukamanas estuvimos reunidas ayer con compañeras de México y Chile compartiendo reflexiones sobre el feminismo: cómo nos interpela, qué significa para cada una de nosotras desde nuestra individualidad y desde lo colectivo. Qué actividades estamos impulsando desde nuestros respectivos espacios, de militancia, técnicos, académicos.
Hace unos meses las compañeras en México expresaron su repudio ante la postulación de un candidato político del Estado de Guerrero, Felix Salgado, y afín al partido oficialista (Morena). El candidato cuenta con denuncias por violación sexual y las compañeras impulsaron una campaña de denuncia que cubrió a todo el país: ‘Rompe el pacto presidente’. La respuesta de Lopez Obrador fue que ‘lo que hacen las feministas es un discurso exportado’.
No es menor esta respuesta, si entendemos que nos une una historia de colonización y sometimiento al proyecto neoliberal que prioriza el capital y genera profundas desigualdades en los senos de nuestras sociedades donde, además, las mujeres quedamos siempre doblemente sometidas. En la pobreza, en la precariedad, en la explotación laboral, las injusticias se multiplican para nosotras. Y para las compañeras travestis y transexuales, esa multiplicación se potencia aún más.
La violencia contra las mujeres, los femicidios, la guerra que se hace en y sobre nuestros cuerpos, es una realidad que atraviesa geografías y latitudes y nos une a todas las mujeres en América Latina. Nuestros gobiernos se han constituido históricamente sobre la lógica del poder patriarcal: esa concentración de poder –político y económico- y sus altos niveles de privilegio y protección que se dan en nombre de la gobernanza y que posibilitan la complicidad y los pactos de silencio entre instituciones obedientes al mandato masculino.


El gobierno y la Justicia ejercen sistemáticamente una violencia sobre nosotras y desde las estructuras institucionales se produce, a la vez que reproduce, ese patriarcado. Esta normalidad instalada hace muy difícil cambiar las cosas desde adentro de las estructuras.
Por eso el movimiento de las mujeres hoy se vé y se palpa en las calles, interpelando los cimientos de todo poder, deconstruyendo para poder volver a construir: formas más armónicas, más cercanas, más arraigadas… una política de los vínculos para derribar a la política ‘de las cosas’ que va dejando sujetos atomizados y ensimismados en su realidad.
La individualización extrema termina por normalizar la impunidad, los crímenes que se cometen contra un otro, la inercia de la justicia. Por eso el feminisimo se presenta como un movimiento comunitario que va ensayando lógicas vinculares que después se plasmen como proyectos políticos hacia afuera del movimiento. Busca atravesar, desencadenando un movimiento sísmico que haga temblar la sociedad y sacarla de su comodidad.
Contaba una compañera chilena que el año pasado salían a marchar, por primera vez, con su madre y su abuela. Era la primera marcha de la que participaban y no dejaba de estar presente el miedo de los vestigios de un gobierno de dictadura con Pinochet a la cabeza. Todavía esas mujeres temían por su hija que salía a luchar por sus derechos. Pero el calor del movimiento nos empuja a animarnos y tres generaciones pudieron, por primera vez, salir a la calle juntas a gritar: NI UNA MENOS, VIVAS NOS QUEREMOS.

Belén Barcala

“Tukamana: mujeres organizadas”

tukamanamujeresorganizadas@gmail.com

Más Leídas