La interna que divide al radicalismo desde que los intendentes Mariano Campero (Yerba Buena) y Roberto Sánchez (Concepción), anunciaron su intención de conformar una alianza con el legislador Ricardo Bussi (Fuerza Republicana), motivó varias reacciones en los últimos días, algunas de las cuales a su vez forzaron el cambio de postura de este último, quien el miércoles sorprendió al decir que estaba de acuerdo en sumar a esa juntada al intendente capitalino Germán Alfaro.
Este giro del parlamentario, quien hasta hace poco descalificaba en duros términos al jefe de la Intendencia capitalina, presentado por él mismo como una muestra de madurez política y generosidad personal, ya que además se declaró prescindente a la hora de definir candidaturas, fue interpretado de una forma muy diferente por el sub secretario de Tránsito y Transporte de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Enrique Romero.
El dirigente peronista no ahorró críticas, no sólo con Bussi, sino también con quienes a su juicio, “se apresuraron y cayeron en el juego del oficialismo, que comparó con “una suerte de casamiento sin cinturón de castidad”, con un consorte que les será infiel porque “carece de valores”, como lo demuestra su discurso acomodaticio respecto de Alfaro.
Romero les recordó a Sánchez y Campero que en la última elección sacaron un sólo legislador (José Ricardo Ascárate, quien además deplora todo acuerdo con Bussi) y que encabezan municipios que tienen menos electores que varios circuitos de la Capital, lo que a su juicio los limita a la hora de tratar de imponer un acuerdo que, para colmo, podría dinamitar el acuerdo opositor.
A la vez les recordó que esa fue precisamente la idea que impulsó la comida a la que asistieron, tras el brindis de Año Nuevo, Osvaldo Jaldo y Bussi en la residencia del gobernador Juan Manzur. Según Romero, en esa mesa los compañeros de fórmula le dieron al hijo del general la clara instrucción de infiltrarse en la oposición para generar una ruptura.
Respecto del posible visto bueno de José Cano al acuerdo con Bussi, el funcionario municipal negó que el argumento del republicano sea cierto, al sostener que él mismo habló en varias oportunidades con el diputado radical, quien le dejó en claro que está en contra de la apresurada decisión de Campero y Sánchez, a quienes Romero les atribuyó la intención de jubilar a Cano y a la senadora Silvia Elías de Pérez de la vida política.
“Esto pasa cuando se anteponen los intereses personales” afirmó el peronista, quien está seguro que los intendentes ya decidieron auto proclamarse candidatos a diputado y senador y más aún, el de Concepción ya promociona su postulación para la gobernación en 2023.
“No creo que Alfaro se vaya a sentar en ese espacio” sentenció Romero, quien cerró la entrevista con un programa radial recordando otro sorpresivo cambio de ideas de Bussi. El funcionario evocó su primera aparición tras las elecciones de 2019, cuando se mostró a favor de la reforma constitucional con reelección, recordando como mudó de idea “cuando se hizo amigo de Jaldo”, y contrastó esto con su afirmación de que si Manzur gana este año, lo primero que hará será impulsar una nueva reforma de la Carta Magna.
Fuente Los Primeros TV



